This transcript has been generated automatically.
Si te haces suscriptor premium podrás escuchar el catálogo completo del podcast con más de 2.000 episodios y acceder a los contenidos adicionales como transcripciones y ejercicios.
Hay una película titulada Love the Coopers que en español se tradujo como Navidades bien o en familia.
Pues de las reuniones familiares en Navidad es de lo que vamos a hablar en este nuevo episodio del tema del mes.
No sé si has visto la serie The Bear, pero quizá te suena que el protagonista es un chef y casi toda la serie se desarrolla en un restaurante.
Bien, pues hay un episodio de la segunda temporada que se llama Fishes, traducido Peces, y que es muy diferente del resto de la serie.
En este episodio se sale del restaurante y se hace un viaje al pasado para conocer una cena de Navidad en la casa del protagonista.
Podemos ver tenedores volando, gente histérica gritando y un coche estrellarse contra la casa.
Pero en el episodio de hoy vamos a ver eso tan bonito y tan estresante a la vez como pueden ser las reuniones familiares en Navidad.
Las reuniones familiares durante las fiestas navideñas son algo bastante universal.
Pero por dejarlo claro, veamos en qué fechas nos solemos reunir las familias en las Navidades en España.
Porque para poder conciliar, muchas personas con hijos intentan hacer coincidir sus vacaciones con las de sus hijos.
Además, muchas veces estas familias viajan a casa de los abuelos varios días durante las navidades, por poner un ejemplo.
También hay muchas familias que se reúnen para hacer un viaje, por ejemplo, a una casa rural.
Lo que quiero decir es que hay muchas familias que pasan muchos días juntos, no solo los señalados.
Pero si nos ceñimos a los básicos, a los mínimos, ¿Cuáles son los días señalados en que nos reunimos los españoles en familia?
Normalmente los días más familiares son la noche del 24, que es Nochebuena, y el día 25, que es propiamente Navidad.
Ahora que ya nos hemos centrado en unas fechas concretas que seguramente sean las mismas que las que tú celebras, ¿Qué ocurre en estas cenas?
Para entender bien todo lo que puede llegar a pasar en estas reuniones, creo que es necesario que entendamos cómo son estas reuniones.
Y cuando digo toda la familia me refiero a padres y madres, abuelos, hijos, nietos, hermanos, primos, tíos y puede que hasta algún amigo de la familia que es como si fuera uno más.
Piénsalo, es mucha gente, muy diversa y que a pesar de ser familia, seguramente este es el rato en el que más tiempo pasan juntos durante todo el año.
Y claro, piénsalo, cada una de estas personas tiene su edad, sus ideas, su forma de expresarse, su sentido del humor y, por qué no decirlo, mayor o menor tolerancia al alcohol.
A esto súmale algo que pasa en todas las que hay muchas historias vividas con sus altos, con sus bajos, con.
Con sus afinidades, sus discrepancias, sus rencillas, sus conflictos no resueltos y sus buenos traumas del pasado.
Y ahora a todo esto añádele que lo que se hace en esas reuniones familiares es básicamente comer y beber en exceso.
Quizá después de esta introducción empieces a sentirte un poco preocupado por las reuniones familiares que te esperan.
Desde noviembre vemos que en las sesiones de terapia empieza a salir el tema de la preocupación por estas fiestas, la presión por juntarse con familiares que no vemos el resto del año o con los que no tenemos buena relación, el miedo a los comentarios desafortunados, las comparaciones.
Entonces, la pregunta que me surge ahora ¿Por qué surge esta tensión en algunas reuniones familiares en Navidad?
Lo cierto es que hay varias razones, o más bien varios factores, que hacen que en estas reuniones se den las condiciones perfectas para que se inicie un conflicto.
Pero antes de pasar a las razones que más o menos todos podemos tener en mente, déjame que comparta contigo unas razones más psicológicas para entender por qué se producen peleas en las familias.
La primera es lo que en psicología se conoce como el narcisismo de las pequeñas cosas, que dicho así seguro que te suena súper alejado de ti, pero que cuando veas lo que es incluso te puede sonar familiar.
Consiste en que las personas que se parecen mucho y tienen muchas cosas en común se empecinan en centrarse solo en las pequeñas cosas que los diferencian.
La definición dice que son esas cosas pequeñas que al principio no provocan una gran reacción, pero que con una exposición repetida pueden provocar explosiones emocionales.
Por el hecho de que tu tío cada año sin excepción, desde que tú eres pequeño, hace la misma broma de mal gusto.
El primer año hace gracia, el segundo ya hace menos gracia, al tercero se deja pasar pero ya cansa y a los 15 años puede hacer que tú te levantes y digas no puedo más.
Y así puede que eso que siempre se ha tolerado un una navidad cualquiera explote y se líe una guerra en esa cena navideña.
Una de las razones que puede parecer una tontería y no lo es, es que solemos llegar a esas reuniones cansados, ya sea por el viaje hasta llegar al lugar de reunión, porque estás reventado el trabajo o porque eres el anfitrión y y llevas desde por la mañana cocinando.
Otra de las razones, y quizá la más clara, es la propia familia y volver al hogar familiar.
De hecho otro psicólogo comentaba que más del 75% de la gente tiene al menos un miembro de la familia que le molesta o que le cae mal.
Te toca compartir mesa con personas que quizá no te caen bien, o quizá de repente surgen opiniones opuestas en algún tema y se empieza a discutir.
Seguro que alguna vez has escuchado que en España Se suele decir que no se habla ni de religión, ni de política, ni de fútbol en la mesa.
Pero también se da algo que podríamos definir como regresión emocional a la infancia.
Ocurre que tú eres un adulto funcional con tu vida, con tu trabajo y con familia.
De repente vas a casa de tus padres por Navidad y vuelves a ser un chaval y todo lo que creías haber superado vuelve a salir a la luz.
Pero bueno, oyente, tampoco nos vamos a quedar solo con el lado oscuro de las reuniones familiares, porque si hay algo cierto es que a pesar de los roces, las Navidades también tienen un encanto especial.
Después de todo, estas cenas y comidas también son una oportunidad magnífica para reconectar con personas que forman parte de nuestra vida.
Es verdad que durante el año vamos a mil por hora y cada uno está en su mundo, pero en Navidad sucede algo maravilloso.
Por unas horas todos paramos y en esa pausa se abre un espacio para charlar con calma, para preguntar de verdad cómo estás, para recordar momentos juntos y escuchar historias que normalmente no tenemos tiempo de escuchar.
Además, no todo son discusiones y tensiones, también hay risas, anécdotas y momentos entrañables.
Sí, todos los años es la misma, pero siempre la cuenta de una forma especial y un poquito diferente cada año, que arranca carcajadas a toda la mesa o tu abuela, la que insiste en que comas más y se emociona cuando le dices que has preparado su receta durante el año.
Estos pequeños instantes, que quizá pasan desapercibidos, son los que terminan creando recuerdos que recordaremos toda la vida.
Ves a los niños crecer, a tus padres hacerse mayores, a tus hermanos convertirse en adultos responsables o intentarlo y te das cuenta de lo rápido que pasa el tiempo.
Por eso estas reuniones pueden ser un recordatorio para parar, mirar alrededor y valorar lo que ya tienes.
Un recordatorio de que a pesar de los conflictos o problemas, estás rodeado de gente que te quiere.
Así que sí, es verdad que las reuniones familiares en Navidad pueden ser estresantes, caóticas y a veces dignas de un capítulo de The Bear, pero también pueden ser agradables, divertidas y llenas de cariño.
Solemos recordar más las risas, los brindis, los abrazos y los chistes malos que las discusiones.
Y al final, eso es lo que hace que año tras año sigamos reuniéndonos alrededor de esa mesa.
Si te gusta este podcast y el trabajo diario que realizamos, tu colaboración sería de gran ayuda.
Los suscriptores premium pueden escuchar el catálogo completo del podcast, ver la transcripción y los ejercicios del episodio y escuchar el podcast premium de los viernes.