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Empezaremos con la palabra inglesa del año, seguiremos con la inauguración de una estatua y terminaremos con la película más larga de la historia.
Si yo te preguntara cuál es la palabra que más has usado este año, ¿Qué me dirías?
Te dejo pensándolo mientras te digo que la palabra del año es de lo que vamos a hablar en la primera noticia de hoy.
Cada año, cuando nos vamos acercando al final del mismo, el diccionario de Cambridge designa la que considera la palabra del año, es decir, la palabra que ha sido más relevante o que define mejor el año que acaba.
Según palabras de un responsable de este diccionario, la razón por la que han elegido esta palabra La palabra parasocial captura el espíritu de la época de 2025.
Lo que antes era un término académico especializado se ha convertido en algo común.
Millones de personas están envueltas en relaciones parasociales y muchas más simplemente se sienten intrigadas por el auge de este tipo de vínculos.
El sitio web del diccionario de Cambridge registra picos en las búsquedas de parasocial.
Es la conexión unilateral y emocional que una persona establece con alguien conocido, con un famoso influencer, personaje de ficción o con una inteligencia artificial, sin conocer realmente a la otra persona.
Por ejemplo, podría ser esa conexión que tú, oyente, tienes conmigo es unilateral porque esa persona por la que tú sientes ese vínculo no sabe ni que existes.
Puede ser un poco abstracto, y por eso en este diccionario ponen un ejemplo muy famoso.
Hablan de cuando este año la archiconocida Taylor Swift anunció que se iba a casar con su novio, el jugador de fútbol americano Travis Kels.
Lo que ocurrió es que muchos fans expresaban sentimientos sinceros hacia la pareja cuando realmente no los conocen de nada.
Ahora que ya sabemos qué significa, vamos a preguntarnos de dónde viene este término.
Pues mira, oyente, este término proviene de la psicología y lo acuñaron En el año 1956 Donald Horton y Richard Wald, dos sociólogos de la Universidad de Chicago.
Ellos se dieron cuenta de que los telespectadores establecían relaciones parasociales con las personas que salían por la tele.
Y estas relaciones eran similares a las que podían establecer con familiares o amigos de su vida real.
Es más, se dieron cuenta de cómo a medida que crecía el medio televisivo, las personas colocaban a estos personajes, actores y actrices, como habituales de su vida.
¿Y tú, oyente, ahora que ya sabes que existe este fenómeno, crees que tienes alguna reacción parasocial?
Ese fue el momento de golpe me di cuenta de que si algo no cambiaba, muy pronto iba a vivir una vida en la que mi reacción más seria, sería con una botella de vino, que moriría gorda y sola y que me encontrarían tres semanas más tarde devorada por los alsacianos o que me iba a convertir en Glenn Close en Atracción Fatal.
Esta frase ya mítica la pronuncia Bridget Jones y justo de ella vamos a hablar en la segunda noticia de hoy.
Para conocer esta noticia tenemos que hacer un viaje a Londres, que nunca es mala idea.
Si has estado en Londres sabrás que son muy dados a poner estatuas de personajes míticos ingleses en la conocida Leicester Square, Harry Potter, Paddington o Mary Poppins.
Pues bien, ahora, como conmemoración por el 25 aniversario del estreno de la primera película de esta saga, El diario de Bridget Jones, se ha inaugurado una estatua de su protagonista, Bridget Jones.
Si no has visto la película, te cuento que es una mujer que en un principio está soltera.
Busca el amor, pero cree que se va a quedar soltera toda la vida y lo escribe todo en su diario.
La estatua, que es de bronce, nos muestra a Bridget con una de sus míticas faldas con su diario abrazado en el pecho y con el bolígrafo apoyado en la barbilla, uno de sus gestos más recordados.
Esta estatua forma parte de una iniciativa llamada Scenes in the Square que pretende hacer un recorrido interactivo y a la vez un homenaje a algunos de los personajes o escenas más representativos del Reino Unido.
Hacerlo en esta plaza no es casualidad porque en ella hay un gran número de cines y la mayoría de los grandes estrenos se hacen allí.
A la inauguración acudió la actriz que para siempre será Bridget Jones, Renée Zellweger, que es una locura.
A su lado estuvieron la autora de los libros en los que se ha basado la película, Helen Fielding, y algunos de sus compañeros de reparto.
Por cierto, al descubrir la estatua se vio un momento que podría estar sacado de una de sus películas porque la tela que la envolvía se enganchó y tuvieron que tirar con más fuerza de la prevista.
El personaje de Bridget Jones es muy querido por el público y también por la actriz, que pasar un rato en su mundo y en su piel de vez en cuando es muy divertido.
Y añadió todos compartimos de alguna manera afinidad con Brigitte porque nos hace sentirnos reconocidos y eso es una bendición enorme.
Si me permites, déjame que para terminar con esta noticia comparta contigo una frase de Brigitte que creo que demuestra eso de que todos nos podemos sentir identificados con ella.
Es esa que es una verdad universalmente reconocida que cuando un aspecto de tu vida empieza a ir bien, hay otro que va desastrosamente mal.
Llegamos a la última historia del día para empezar Con esta noticia oyente, voy a hacerte una pregunta.
Pero estoy seguro de que jamás te acercarías siquiera al tiempo que dura la protagonista de nuestra última noticia de hoy.
Bueno, más bien un documental, siendo estricto que es el documental o la película más larga de la historia.
Se trata de un documental sueco que en realidad tiene mucho de experimental y de crítica a la sociedad.
Se llama Logistics, es del año 2012 y está erigido por Daniel Anderson y Erika Magnusson, por si te apetece buscarlo.
Pues la muy abrumadora cifra de 51.420 minutos, lo que vendrían a ser unos 35 días y 17 horas.
Es decir, que para verla seguida tendrías que estar más de un mes sin despegarte de la pantalla.
¿A que ahora no te parece tan larga esa película que viste el otro día de poco más de dos horas?
Este documental narra el ciclo de producción y distribución de un podómetro de un aparato que sirve para contar los pasos.
Esto significa que empieza en una tienda en Estocolmo, donde este podómetro está a la venta y termina en la fábrica de donde sale en Shenzhen, China.
Imagínate ver todo el proceso de fabricación en su punto de origen, pasando por largos viajes en cargueros por el mar hasta llegar a la tienda.
Como te podrás imaginar, hacerlo de esta manera tiene un porqué y es hacernos reflexionar sobre el consumo, su inmediatez y más concretamente, la globalización de este consumo.
Es hacernos pensar que tú puedes comprar algo de manera sencilla, pero que viene desde la otra punta del mundo.
Antes de acabar, recuerda que puedes utilizar este podcast en en tu rutina de aprendizaje con todo el contenido extra.