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Esta es una tradición que se hace desde hace muchísimas décadas, y es que el Rey de España, cada Nochebuena, da un discurso a toda la nación, a todos los habitantes de España, y habla un poquito de lo que él considera más importante.
No voy a poner todo el discurso entero, sino que he seleccionado las partes más relevantes.
Si queréis escucharlo por completo, os dejo el enlace en las notas del programa, ¿Vale?
Este es un discurso con un español muy formal, lo cual es bastante lógico porque hablamos del Rey de España, es una de las figuras más importantes del país.
A nivel político siempre intenta hacerlo neutral, porque la figura del Rey es una figura representativa, es una figura que tiene que representar a toda España, no sólo a un partido político o a una visión.
Entonces, aunque el Rey habla de los problemas y de lo que ocurre en España, nunca se moja, nunca da su opinión sobre un tema y siempre intenta tratar todo desde el punto de vista más neutral posible, sin mencionar a nadie y sin hacer alusiones.
Hace 40 años, en este mismo salón de columnas del Palacio Real de Madrid, señores, se firmó el tratado por el que ingresamos en las Comunidades Europeas.
Estos aniversarios me animan a hablaros esta Nochebuena de convivencia, de nuestra convivencia democrática a través de la memoria, del camino recorrido y de la confianza en el presente y en el futuro.
Surgió de la voluntad compartida de construir un futuro de libertades basado en el diálogo.
Quienes encauzaron aquel proceso lograron que finalmente el pueblo español en su conjunto fuera el verdadero protagonista de su futuro y asumiera plenamente su poder soberano.
Aún con sus diferencias y sus dudas, supieron salvar sus desacuerdos y transformar la incertidumbre en un sólido punto de partida sin tener la certeza de lograr lo que buscaban.
Aquel coraje, el de avanzar sin garantías pero unidos, es una de las lecciones más valiosas que nos enseñaron.
Fruto de aquel impulso fue nuestra Constitución de 1978, el conjunto de propósitos compartidos sobre el que se edifica nuestro presente y nuestro vivir juntos.
Bueno, el tema central del discurso del Rey es la convivencia, la convivencia democrática.
Entonces el Rey empieza hablando de que hace 40 años en ese salón se firmó el tratado por el que ingresamos en las Comunidades Europeas.
Y también menciona que se han cumplido 50 años desde el inicio de la transición democrática.
Entonces aprovecha estos aniversarios para hablar del presente y relaciona un poco esos momentos históricos, sobre todo la transición y la Constitución, con el momento actual.
Y entonces pone el ejemplo de la transición, ese momento en el que teníamos una dictadura hasta el 75 y luego hubo un periodo de aproximadamente tres años que fue el periodo de la transición, de cuando pasamos de la dictadura a la democracia.
Y durante este periodo diferentes personas, diferentes políticos con ideas muy distintas, tuvieron que llegar a un acuerdo para pasar de esa dictadura a esa democracia.
Y de hecho también tuvieron que llegar a un acuerdo para hacer la Constitución, para redactar la Constitución.
Y esto es algo que siempre se menciona, que cuando se redactó la Constitución española se tuvo en cuenta la opinión de personas con diferentes ideas políticas.
Entonces el Rey pone el ejemplo de la transición democrática como un ejemplo de diálogo, de llegar a acuerdos, de personas y políticos con ideas muy diferentes que llegaron a un acuerdo para lograr algo bueno para todos, para lograr el bien común.
Entonces el Rey con este ejemplo marca el inicio de este discurso que va a estar centrado en la convivencia democrática, en el hecho de ser capaces de vivir juntos aunque tengamos ideas diferentes.
Porque claro, hoy en día en España, en el tema de la política y la ideología, cada vez hay más extremismos y cada vez es como que estamos más separados.
Están las personas de derechas, las personas de izquierdas, y esta diferencia siempre la hubo, pero últimamente es como que todo el ambiente está más crispado, hay más tensiones, más discusiones y es como que cada vez estamos más alejados los españoles y es como que cada vez nos cuesta más entender el punto de vista del otro, aunque no lo compartamos, porque esa es la clave de la democracia.
Yo tengo unas ideas, quizá tú tienes otras ideas, pero lo importante es respetar nuestras ideas, aunque no estemos de acuerdo.
Entonces, esta es la introducción para oye, en el pasado hemos conseguido esto y así que voy a recordarlo para que pongamos un poco en práctica lo que hicieron nuestros abuelos.
Nuestra sociedad está forjada por generaciones que recuerdan la Transición y por otras que no la vivieron y que han nacido y crecido en democracia y libertad.
Generaciones de mayores que han visto cambiar España como nunca antes en nuestra historia.
Generaciones de adultos que concilian con gran esfuerzo responsabilidades laborales, familiares y personales.
Y generaciones de jóvenes que afrontan ahora nuevas dificultades con iniciativa y compromiso.
Aquí el Rey recuerda que nuestra sociedad está formada por generaciones muy distintas.
Pero claro, las generaciones más jóvenes, como la mía, nosotros no vivimos esa época.
Yo Nací en el 94 y yo no viví la época de la Transición, Yo siempre viví en democracia.
Entonces el Rey con esto recuerda que no todo el mundo vivió la Transición y recuerda ese proceso histórico.
Y además también con esto de hablar de las diferentes generaciones, reconoce que no todas las generaciones tienen los mismos problemas o tienen los mismos retos.
Porque de hecho, hoy en día en España, yo creo que además de esa lucha o esa confrontación entre ideas políticas, parece que también empezamos a tener como confrontación entre generaciones, entre las generaciones más mayores y las más jóvenes.
Porque hoy en día los principales problemas de España están como afectando más a la generación joven, cuando antes era diferente, porque antes la generación más mayor siempre era más vulnerable, la que más sufría.
Pero en las últimas décadas, en la última década sobre todo, eso ha cambiado bastante.
Y entonces es interesante cuando analizas esto, porque sí que empiezas a ver en la sociedad que hay una especie de lucha generacional.
Bueno, a ver, suena un poco raro, pero claro, cuando analizas los problemas de España, por ejemplo, el problema de la vivienda.
Este es un problema que sobre todo tienen los jóvenes, porque en España la generación más mayor casi todos son dueños de su vivienda, casi todos son propietarios.
Entonces, como los más mayores casi todos son propietarios, pues no sufren este problema porque no tiene que comprar una vivienda o no tienen que alquilarla.
Y como la vivienda ha subido un montón de precio, pues son los que más sufren este problema.
Entonces claro, por eso yo veo que hay como esa pequeña lucha entre generaciones.
Y yo creo que por eso el rey en su discurso menciona esto, las generaciones, para decir que oye, que su discurso incluye a todos.
Y hay que tener en cuenta que en España cada generación o cada grupo de personas tiene retos o dificultades distintas.
Muchos ciudadanos sienten que el aumento del coste de la vida limita sus opciones de progreso, que el acceso a la vivienda es un obstáculo para los proyectos de tantos jóvenes, que la velocidad en los avances tecnológicos genera incertidumbre laboral o que los fenómenos climáticos son un condicionante cada vez mayor y en ocasiones trágico.
Tenemos muchos desafíos y los ciudadanos también perciben que la tensión en el debate público provoca hastío, desencanto y desafección.
Un 23% de inflación desde el 2020, o sea, en los últimos cinco años han subido los precios en general un 23%.
Pero claro, de las cosas que han subido, lo que más ha subido es la alimentación y la vivienda.
Y también ha subido bastante el transporte, el transporte privado en coche, porque el precio de los coches ha subido mucho.
El precio del transporte público no ha sido muy alto porque ha habido bastantes subvenciones para el transporte público, pero el precio de los coches sí que ha subido mucho en España y bueno, en el mundo.
Pero claro, si tú coges la vivienda y la alimentación son dos de los gastos más importantes, dos de los gastos más relevantes.
Entonces claro, para muchas personas el aumento del coste de vida ha sido muy superior al aumento de su sueldo.
Y esto se traduce en que muchas personas tienen un sueldo parecido hace unos años, o un poquito superior, pero pagan mucho más de alquiler, pagan mucho más por los alimentos, por tanto tienen menos dinero, por tanto son más pobres.
Un dato que podemos ver es que el porcentaje de personas en riesgo de pobreza en España es del 19,7% y aunque es ligeramente inferior que en el 2020, por ejemplo, porque en el 2020 era el 21%, sigue siendo muy alto.
Y eso que en los últimos años el PIB de España ha aumentado bastante, el desempleo ha bajado, pero aún así, con todos esos datos vemos que seguimos teniendo una parte muy grande de la población en riesgo de pobreza, casi un 20%.
Y claro, cuando analizas este dato históricamente en España nunca hemos bajado el 19% en los últimos 25 años.
Entonces claro, seguimos como estancados, es como da igual lo que pase, que sigue habiendo problemas.
Y ahora mismo los principales problemas son esos, la vivienda y el encarecimiento de los productos, sobre todo de los alimentos.
Y luego el Rey también menciona la velocidad de los avances tecnológicos que genera incertidumbre laboral.
La inteligencia artificial mete miedo a algunas personas, hasta a mí en algún momento me ha metido miedo.
Por supuesto que es una herramienta que tienes que aprender a utilizarla, incorporarla en tu trabajo y al final es una herramienta como otra.
Pero es cierto que es una herramienta que avanza tan rápido, a una velocidad de vértigo, que algunas personas no van a ser capaces de adaptarse, no van a ser capaces de aprender a utilizar esta herramienta y quizás se queden fuera.
Y concluye esta parte mencionando que los ciudadanos perciben que la tensión en el debate político provoca hastío, desencanto, desafección.
Es decir, que al final hay muchas discusiones entre políticos, unos critican a los otros, tú eres corrupto, no, tú eres más corrupto que yo.
Y al final los ciudadanos se dan cuenta o nos damos cuenta de que los políticos dicen muchas cosas, dicen que van a solucionar muchas cosas, pero al final no hay soluciones.
Y por eso el rey dice que estos problemas, estas realidades no se resuelven ni con retórica ni con voluntarismo, es decir, no se resuelven hablando muy bien, diciendo grandes palabras, ni teniendo voluntad de resolver los problemas, porque por mucho que tú digas que tienes voluntad de resolver los problemas, dices que vas a resolver los problemas, pero lo importante es los hechos, los actos, solucionarlos.
Y por ahora la verdad es que seguimos con estos problemas que ya llevan unos cuantos años, el programa de vivienda ya lleva bastantes años y no hay mucha luz al final del túnel por el momento.
Venga, pues vamos con la siguiente parte del discurso donde el Rey habla de la convivencia, de ese problema que tenemos en España que cada vez estamos más enfrentados las personas de unas ideas con las personas de otras ideas.
Pero la convivencia no es un legado imperecedero, no basta con haberlo recibido, es una construcción frágil.
Por esa razón todos debemos hacer del cuidado de la convivencia nuestra labor diaria y para ello necesitamos confianza.
En este mundo convulso donde el multilateralismo y el orden mundial están en crisis, las sociedades democráticas atraviesan, atravesamos una inquietante crisis de confianza y esta realidad afecta seriamente al ánimo de los ciudadanos y a la credibilidad de las instituciones.
Los extremismos, los radicalismos y populismos se nutren de esta falta de confianza, de la desinformación, de las desigualdades, del desencanto con el presente y de las dudas sobre cómo abordar el futuro.
No basta con recordar que nosotros ya hemos estado ahí, que ese capítulo de la historia ya lo conocemos y que tuvo consecuencias funestas.
Nos corresponde a todos preservar la confianza en nuestra convivencia democrática.
Preguntémonos, sin mirar a nadie, sin buscar responsabilidades ajenas, ¿Qué podemos hacer cada uno de nosotros para fortalecer esa convivencia?
El Rey comienza esta parte ya haciendo un poquito de referencia a esa convivencia que heredamos de la transición, de la Constitución y dice que este legado no es imperecedero, es decir, puede caducar, no va a durar para siempre.
Entonces no es suficiente tener una constitución, una democracia, porque si las cosas cambian, todo esto puede cambiar.
Aquí él está haciendo referencia a que si seguimos polarizándonos en extremo, si cada vez estamos más polarizados y rechazamos más las ideas de los otros y nos dividimos en una especie de dos bandos, esto va a ser malo para democracia.
Al final, cuando empezamos a ver al otro como el enemigo, no vamos a acabar bien.
Pero bueno, es algo que no ocurre solo en España, yo creo que está ocurriendo en casi todo el mundo.
En Estados Unidos ha ocurrido, en muchos países de Europa también está ocurriendo, que cada vez la gente está más polarizada.
Es como que no podemos entender que hay ideas diferentes y hay que intentar llegar a un acuerdo.
Entonces por eso habla de los extremismos, los radicalismos, los populismos, que cuando hay estos problemas, claro, la gente deja de confiar en las instituciones, en los políticos y surgen movimientos extremos, de extrema derecha, de extrema izquierda, que se aprovechan de ese desencanto.
Bueno, pues yo creo que por cosas como la corrupción que hay en el gobierno actual, la falta de soluciones a problemas graves como la vivienda.
También hay personas que desconfían del sistema judicial por temas recientes que ha habido.
Ahora no voy a entrar en detalles, pero bueno, ha habido una movida, diríamos de forma informal o coloquial, una movida con el Tribunal Supremo y tal, que ha generado cierta desconfianza en algunas personas.
Cada vez la gente se informa más solo a través de su medio, de su medio de comunicación, que tiene su sesgo concreto y se desconfía mucho de los otros medios de comunicación.
Y hay una parte del discurso donde el Rey dice que no basta con recordar que nosotros ya hemos estado ahí, que ese capítulo de la historia ya lo conocemos.
Pues hace referencia a la división que hubo en España en los años 30, en esos años previos a la guerra civil.
Y claro, la sociedad en ese momento se dividió al máximo y no queremos que eso se repita.
Hay que decir que la división actual puede recordar un poquito a esa división de hace casi 100 años.
Pero sí que recuerda un poquito porque al final, aún hoy en día a veces se habla de temas de la Guerra civil o de temas de la dictadura, el franquismo, y es como que los partidos de izquierdas tienen ideas más similares a lo que era el bando republicano en esa época.
Y los partidos de derechas, sobre todo los de extrema derecha, tienen ideas más similares a lo que era el bando sublevado en esa época, los que comenzaron la guerra civil.
No quiero decir que los de izquierdas de ahora tengan las mismas ideas que los republicanos de entonces, ni las personas de derechas de ahora tengan las mismas ideas que el bando sublevado de antes.
Y por eso el Rey recuerda que no debemos repetir los mismos errores, no debemos dividirnos, porque la división, la polarización, si llega al extremo, acaba con cosas terribles como esa.
Y yo cuando escuché esta parte de qué líneas rojas no debemos cruzar, me acordé de un estudio que publicaron hace poquito, en el que hacían una encuesta a los españoles y preguntaban cosas relacionadas con la política y cómo la política les había influido en romper relaciones o en debilitar relaciones con familiares o amigos.
Y lo triste de este estudio es que decía que un 14% de los españoles ha roto alguna relación de amistad o familiar en el último año por discusiones políticas, por diferencias políticas.
Y yo creo que esta es la línea roja que no deberíamos cruzar, porque tú puedes tener una diferencia política con alguien, pero llegar al extremo de romper la relación con esa persona porque piensa diferente a ti, me parece muy brutal.
¿Y luego en esa misma encuesta preguntaban qué líder político cree que contribuye en mayor medida a la polarización actualmente?
Y es curioso, o no tan curioso realmente el dato, pero los encuestados respondían Santiago Abascal, que es el líder de Vox, el partido de extrema derecha.
Un 39 por ciento las personas decían que Santiago Abascal es el líder político que más contribuye a la polarización.
Y en segundo lugar, con un 35% tenemos a Pedro Sánchez, el presidente del gobierno.
Y para mí estos datos tienen mucha lógica, porque actualmente la política española se resume en que la extrema derecha, Vox, está subiendo mucho, ya se presenta como tercera fuerza política a nivel de votos.
Entonces ha ganado muchos votos y ya no es una opción residual, ya no es algo pequeñito, sino que para muchos españoles es una opción.
Y claro, tienes eso por un lado, y por otro lado tienes al partido de izquierda más grande que es el PSOE, cuya estrategia últimamente es decir que la ultraderecha tiene ideas muy peligrosas, es muy mala, va a ir muy mal.
Entonces como ideas muy polarizadas, el PSOE diciendo que Vox son fascistas y Vox diciendo que Pedro Sánchez es un dictador.
Y obviamente hay más partidos políticos como el PP, que es el partido más grande de derechas, que está más en el centro que Vox y Sumar, que es un partido de extrema izquierda, está más a la izquierda que el PSOE.
No llenan tantas portadas, no son tan relevantes, obviamente reciben bastantes votos, pero yo creo que no contribuyen tanto a la polarización como el PSOE y Vox.
Porque ahora mismo, o al menos a mí es lo que me parece, quizás estoy equivocado, no soy experto en política, pero a mí me da sensación que esta lucha entre PSOE, parar la ultraderecha y Vox, hay que echar al PSOE porque es un dictador.
Es como que esto es lo que llena las portadas, es de lo que más se habla en el tema de la política.
Y claro, tienes a casi un 20 % de españoles que votan a la ultraderecha y luego tienes a un 30% españoles o más que votan al PSOE, que dice que la ultraderecha es fascista.
Entonces ahí ves cómo la población se está polarizando, porque muchos españoles ya votan a la ultraderecha, lo ven como una opción razonable más.
Entonces cuando tienes una parte importante de la población que vota una opción que otra parte de la población considera que es terrible, ahí tienes una sociedad polarizada porque hay una parte de la población que no entiende a la otra y cada vez las diferencias son más grandes.
Porque claro, a nivel institucional, a nivel democrático, que es lo que más preocupa al Rey de España, porque es esa figura que tiene que preservar la democracia y las instituciones, es el tema más preocupante, porque si seguimos así, esto podría acabar con las instituciones tal y como las conocemos.
Venga, vamos a escuchar la última parte del discurso donde el Rey concluye este tema de la convivencia y del diálogo.
Estoy hablando de diálogo porque las soluciones a nuestros problemas requieren del concurso, la responsabilidad y el compromiso de todos.
Estoy hablando de especial ejemplaridad en el desempeño del conjunto de los poderes públicos.
También de empatía y de la necesidad de situar la dignidad del ser humano, sobre todo de los más vulnerables, en el centro de todo discurso y de toda política.
Recordemos en esta víspera de Navidad que en democracia las ideas propias nunca pueden ser dogmas ni las ajenas amenazas.
Que avanzar consiste en dar pasos con acuerdos y renuncias, pero en una misma dirección, no correr a costa de la caída del otro.
Que España es ante todo un proyecto compartido, un modo de reunir y de realizar los intereses y las aspiraciones individuales en torno a una misma noción del.
Bueno, pues el Rey acaba hablando de que tenemos que dialogar, tenemos que respetar las opiniones ajenas, tenemos que tener empatía.
Yo tengo mis opiniones políticas y yo tengo mis ideas, pero reconozco que otras personas van a tener ideas distintas.
Una cosa es intentar convencer de que tu idea es la mejor dando argumentos, y otra cosa es mi idea es la buena, la tuya es la mala.
No podemos ver las ideas de los otros como algo que hay que prohibir, algo que es una amenaza a nuestras ideas.
Y luego la otra frase que también me gustó mucho del Rey es que avanzar consiste en dar pasos con acuerdos y renuncias, pero en una misma direcció no correr a costa de la caída del otro.
Claro, aquí dice que para avanzar hay que llegar a acuerdos, y los acuerdos implican negociar y ceder en ciertos aspectos.
Si yo tengo una idea y tú tienes otra idea diferente, venga, vamos a esforzarnos, vamos a intentar llegar a un acuerdo y encontrar un punto en común.
Me ha gustado mucho esta parte, porque claro, a veces en España parece que si a alguien le va mal, pues estamos contentos porque es como que a nosotros nos va mejor.
Yo creo que hace referencia a trabajar bien, hacerlo bien, y no simplemente yo lo hago bien porque el otro lo hizo muy mal.
Como os he comentado, hay algunas pequeñas partes que las he omitido porque me he quedado con lo más relevante para no hacer un episodio de una hora.
Entonces, si os interesa escuchar ese 20 o 30 por ciento que no hemos escuchado, aquí tenéis el enlace al discurso completo en las notas de este episodio.
Ojalá todos tus sueños se cumplan, ojalá todo te vaya muy bien y lleves tu español al siguiente nivel, porque yo sé que ese es un propósito de muchos oyentes, avanzar en el español, aprender mucho español.
Te deseo lo mejor y también esperemos que esta polarización, esta palabreja que hemos repetido 40 veces hoy por lo menos, esperemos que la polarización disminuya, que podamos entendernos aunque no estemos de acuerdo, aunque tengamos ideas distintas.