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Hoy hablamos, episodio 2202 Trucos de tacaños extremos Bienvenido a Hoy Hablamos, el podcast diario para aprender español.
Como siempre, hoy publicamos un episodio en abierto y otro episodio exclusivo para los suscriptores premium.
En el podcast Premium, Rebe y yo hablamos de los propósitos que nos hemos puesto para este año 2026.
Com ahora, en este episodio del podcast diario, Paco y yo hablamos sobre algunos trucos para ahorrar dinero de personas muy tacañas.
Los Reyes Magos han sido demasiado generosos, La Navidad ha sido bastante costosa.
Entonces aquí estamos, 9 de enero y ya sufriendo con la maldita cuesta de enero, que normalmente cuando se sufre más es a finales del mes.
No es para tanto, Roi, pero es cierto que uno se pone a ver estos días la cuenta bancaria y se deprime.
Yo soy un poco friki y me gusta ver el resumen de gastos de los meses para ver cuánto he gastado y tal.
Pero bueno, este es un tema que se habla mucho las primeras semanas de enero, la cuesta de enero, por lo que todos sabemos, porque en diciembre hemos tenido muchos gastos, más gastos de lo normal, los regalos de Navidad, las comidas, las cenas, algún viaje, muchos más planes en general.
Y claro, llega el mes de enero, tenemos menos dinero, pero seguimos teniendo los mismos gastos, Paco, o incluso más.
A veces tienes más gastos en enero, porque claro, quizá no has podido permitirte todos los gastos de diciembre.
Eso lo hacen algunas, pero otras lo que hacen es pedir un crédito o aplazar el pago, que ahora hay muchas formas de aplazar los pagos y lo pagas el mes siguiente o lo pagas los siguientes tres meses.
Pero claro, a veces te cobran intereses un poquito altos por aplazar estos pagos.
Sí, entiendo que eso puedas hacerlo si no tienes mucho dinero y necesitas una lavadora, una nevera o lo que sea.
Pero bueno, al final el resumen es que enero es un mes con poco dinero, un mes complicado económicamente.
Dedicado a esas personas que ahorran mucho y a veces no sabe si son ahorradores o tacaños.
Pues sí, Roi, y está bien que hayas mencionado eso porque tenemos que diferenciar entre estas dos figuras.
Es una palabra un poquito ofensiva, que le puede parecer un poquito mal a la persona si le oye, eres un tacaño porque le estás diciendo que es ahorrador, pero en exceso.
Y es tan ahorrador que resulta exagerado o incluso vergonzoso o incluso enfada a los demás.
Es ese que cuando vas a tomarte algo con él dice que se ha olvidado la cartera en casa y entonces quiere que pagues tú siempre.
Y por ejemplo, yo tenía un amigo, y digo tenía porque ya no es mi amigo, quizá por cosas como estas.
Yo tenía un amigo que, oye, a veces íbamos a tomar algo, salíamos de fiesta y tal, y oye, a veces uno invitaba a una copa o invitaba a una entrada de una discoteca, una invitación así espontánea.
Y claro, era un poco tacaño, porque, oye, no hay que invitarse continuamente, pero una vez al año puedes invitarme, no pasa nada.
Ya sabes que muchas veces contamos historias, o en este episodio vamos a contar algunas historias diciendo un amigo o conozco a alguien.
Pero quizás, y este es un juego para los estudiantes o los oyentes, quizás estaremos hablando de nosotros mismos.
Es verdad, a veces sí que cuando quieres contar algo un poquito vergonzoso, en lugar de decir yo hice esto, dices yo tenía un amigo que hacía esto.
Pero bueno, en este caso concreto sí que hablo de un amigo que era así y era un poco desagradable, porque, oye, yo soy ahorrador, lo reconozco.
En algunos casos alguien podría pensar que soy tacaño, puede ser, pero bueno, con los demás nunca soy tacaño.
Quizá, Paco, tú tienes una visión un poco diferente de mí, porque tú y yo nos conocimos cuando estudiábamos en la universidad, y ahí sí que era más ahorrador que ahora.
¿Sí, sí, ya he contado algunas veces en este episodio, la vez en que fuiste a comprar algunas cervezas al supermercado, y luego volviste y nos pediste a cada uno, claro, el dinero de las cervezas es normal, por supuesto, Pero luego yo no te pagué algunos céntimos?
Y más tarde, unos días más tarde, viniste a mi habitación para pedirme esos céntimos hoy.
Bueno, pues no vamos a sacar trapos sucios, porque es verdad que cuando somos estudiantes o cuando éramos estudiantes, pues oye, el dinero hay que contarlo más, hay que contar incluso los céntimos.
Entonces hoy hablaremos de algunas historias, y puede ser que algunas historias o algunas ideas sean nuestras.
No es cuestión tampoco, Roi, de que nos tiremos piedras sobre nuestro propio tejado.
Quizá en algún momento nuestra vida hemos sido un poquito tacaños, pero no tanto, porque hoy hemos elegido algunos ejemplos un poquito extremos.
Pero bueno, antes de empezar con los ejemplos, Paco, también tenemos que diferenciar entre dos tipos de personas, porque cuando hablamos de ahorrar o de ahorrar de forma extrema, a veces no tienes más opción.
Entonces hay que diferenciar entre una persona que va muy justa de dinero porque tiene un sueldo muy bajo o tiene una situación precaria.
Es una persona que no tiene más opción, no puede permitirse cambiar la sartén, aunque esté muy estropeada, pues no puede permitirse cambiarla porque no tiene dinero, porque necesita esos 30 o 40 euros para comer.
Entonces, en ese caso no nos reímos, porque hay situaciones así y es algo triste.
Pero de las que sí nos reímos, Paco, son esas personas que se pueden permitir cambiar las sartenes, por ejemplo, tienen unas sartenes rotas en muy mal estado, funcionan fatal, pero aún así no voy a cambiarla, voy a seguir con esta sartén que no quiero gastar dinero.
Sí luego esa persona va a estar ahí comiéndose, no sé, un bistec en una sartén con trocitos de plástico, pero el bistec está muy rico.
Claro, esas sartenes que tienen el teflón, el antiadherente y está todo roto, todo rajado y se desprenden plásticos al cocinar, pero te da igual porque bueno, la sartén está bien.
Ahora que hablamos de sartenes, me viene a la cabeza lo que hacía un amigo durante la época universitaria.
Bueno, pues este amigo reutilizaba el aceite de la freidora, bueno, hasta el infinito.
Es decir, podía estar con ese aceite no solo unas semanitas, sino que meses y meses.
Entonces al final, cuando salían unas croquetas de ahí o unas patatas fritas, no podías ver muy bien el color, las patatas estaban completamente negras.
Claro, y hablamos de un aceite que no es muy caro, porque el aceite freír suele ser aceite girasol y no es muy caro porque oye, si hablásemos de aceite de oliva ya sería diferente.
Pero bueno, el aceite de girasol pues no es muy caro, pero cuando quieres ahorrar o ahorrar mucho, reutilizar el aceite es una opción.
Es un poco guarrada también, incluso malo para salud, porque reutilizar tanto aceite genera compuestos cancerígenos.
Sí, de hecho cuando voy a algún restaurante y luego me duele un poquito el estómago, pues muchas veces pienso que es por eso.
Y es que los restaurantes, claro, pues evidentemente no pueden cambiar el aceite cada dos días porque se arruinarían.
Y el olor es muy importante ahí, porque cuando entras a un restaurante y te llega ese olor de frito, de fritanga, ya quieres salir corriendo, no entras.
Esto es muy típico en los puestos, cuando hay una feria, una fiesta de pueblo, ves algunos puestos que sale un olor aceite refrito que dices, uff, luego te tomas unos churros y están buenísimos.
Si hablamos de cocina, yo tenía un amigo que lo que hacía es que el film de plástico o el papel albal, esto que utilizas para envolver alimentos o te sobra algo de comida y se lo pones por encima el plato para que no se reseque en la nevera, pues qué hacía que después de utilizarlo, ese cacho de plástico o ese cacho de papel de aluminio no lo tiraba a la basura, sino que lo guardaba.
Pero era un poco guarrada porque al final ese cacho de plástico estuvo en contacto con alimentos, no puedes limpiarlo porque si no se estropea.
Sí, pero estoy pensando que quizás este amigo o ese conocido tuyo lo hacía por motivos ecológicos, porque no está bien eso de utilizar tanto papel albal o film de plástico.
Puede ser y estaría bien, pero yo creo que a veces con la excusa de no es más ecológico.
¿Bueno Roi, pues no sé si por temas ecológicos o no, pero sabes que hay algunas personas que desconectan los aparatos eléctricos por la noche?
Y bueno, pues la idea es que a lo mejor esa gente tiene miedo de que se incendie la casa por la noche o porque no quiere consumir tanta energía.
A veces sí que lo hacen personas que son muy tacañas, pero es como algo que siempre nos han dicho y oye, está bien, sí que es verdad que consumen menos esos aparatos, pero yo un día me puse a calcularlo y el ahorro, Paco, es mínimo.
Y claro, a nivel energético si ahorras, pero no es algo que marque la diferencia en el planeta.
Si no pones la calefacción, por ejemplo, sí que vas a ahorrar mucho más en energía, pero vas a sufrir más.
Entonces es eso que haces como para sentirte bien, pero que el impacto es prácticamente nulo.
Y si quieres ahorrar un poquito con los electrodomésticos, por ejemplo, hay otras cosas que puedes hacer, por ejemplo, poner la lavadora a las 12 de la noche, a medianoche.
Esto ya es de, a ver, de tacaño extremo o de persona que quiere ahorrar, porque sí que es cierto que en la factura de luz, si tú pones la lavadora por la noche o cocinas a las 12 de la noche y usas esos aparatos electrónicos que consumen mucho por la noche, es bastante más barato.
Yo recuerdo una vez que cuando la electricidad estaba muy cara hace unos años, mi vecino ponía lavadora a las 12 de la noche.
Exacto, porque luego ese dinero que te vas a ahorrar con los electrodomésticos, con la lavadora en este caso, pues ese dinero va a salir de tu bolsillo de una manera diferente cuando tengas que indemnizar al vecino porque te haya denunciado y le hayas tenido que pagar una indemnización.
Correcto, o cuando llegues a tu coche y veas que las ruedas están rajadas, están pinchadas, porque yo después de varias noches sin dormir me vuelvo loco y hago cosas que no debería, Paco.
Así que cuidado si eres mi vecino y pones la lavadora a las 12 para ahorrar, que a lo mejor te llevas un disgusto.
Yo solo he dicho rajar una rueda o pinchar una rueda de un coche, pero bueno, es broma.
Nunca he hecho esto, nunca he llegado a este punto, aunque lo he pensado, Paco, algunas veces lo he pensado porque no dormir me vuelve loco.
Pues tengo un amigo que nunca, nunca, nunca va a llamar al técnico para arreglar algo que se haya roto en su casa.
Es decir, siempre va a llamar a un amigo que sabe arreglarle algún electrodoméstico o al tío para que le cuelgue un cuadro, o al primo, a quien sea.
Claro, nunca va a gastar dinero en un profesional, porque conoce a gente que puede oye, esto está bien si no abusas de ello.
Si un día en concreto le pides ayuda a ese amigo, a ese familiar, oye, puede estar bien, porque tu familiar te hace el favor y otro día tú le devuelves el favor.
Yo podría devolver el favor de una forma distinta, y de hecho lo hago porque yo soy de estos.
Para poder ahorrar dinero y no gastar dinero en un técnico o en un manitas, lo que hago es que llamo a mi suegro, que él sabe un montón de fontanería, albañilería, de todo, sabe de todo.
Entonces yo lo llamo, o lo llama Rebeca, mejor dicho, y oye, pues nos ahorramos un dinero, la verdad, porque si tuviéramos que pagar, cada vez que viene alguien a reparar algo a casa, se va bastante dinero.
Entonces ahora los oyentes acaban de descubrir a quién me refería yo cuando decía tengo un amigo.
Pues sí, lo soy, pero en este caso estoy llamando a mi suegro, o Rebeca llama a su padre y hay confianza.
Claro, tu primo pensará mi primo solo me habla cuando necesita algo, o sea, es un poco caradura.
El problema es cuando llamamos a alguien y solo estamos con esa persona cuando nos interesa.
Pero bueno, seguimos, seguimos con la calefacción, Paco, porque bueno, tú estás en Polonia, allí hace mucho frío.
Tengo que decirte que en este caso no soy nada tacaño, o no somos nada tacaños, porque siempre tenemos la calefacción, Bueno, lo suficientemente alta como para poder estar incluso en camiseta de manga corta en invierno, con la nieve fuera.
Tan dañino con el medio ambiente, pero sí, sí que es verdad que en eso no ahorramos.
Por ejemplo, cuando tú vivías en Córdoba, que en Córdoba hace calor, pero en invierno hace frío.
Aquí quizás recuerdes que te conté un ejemplo de hace unos cuantos años, y es que durante esa época de estudiante, pues me compré un pequeñito calefactor, porque en invierno, claro, pues hacía frío, también en Córdoba puede hacer frío.
Y como hacía muchísimo frío en mi habitación en invierno, entonces decidí comprarme ese calefactor a escondidas de mis compañeros de piso, porque en sus habitaciones no hacía tanto frío como en mi habitación.
Y bueno, lo ponía algunas noches, un par de horas y todo iba bien hasta que un día me pillaron.
Me pillaron, descubrieron que mi habitación estaba más caliente de lo que tenía que estar y entonces se enfadaron un poquito.
Conmigo, claro, porque vosotros, tú y tus compañeros de piso, habíais acordado no tener calefacción porque era cara, la calefacción eléctrica gasta mucho, y como no teníais ni un duro, ibais muy justos en esa época, acordasteis esto.
Sí, me salí de ese pacto porque, como te digo, y de verdad, no es ninguna excusa, pero mi habitación era una habitación mucho más fría que la suya, Entonces lo hice a escondidas, sin informarles, pero creo que lo hice bien porque yo estaba muriéndome de frío.
Suena a excusa, Paco, suena a excusa, pero bueno, te doy el beneficio de la duda porque quizá tu habitación está orientada al norte o a una zona en la que no le daba el sol en todo el día, entonces puede ser que fuera la más fría.
De hecho la ventana era como papel, era la ventana más fina que he visto en mi vida, entonces no hacía ningún tipo de función aislante.
Ahora ya no, ahora ya tengo un trabajo, tengo un sueldo, me gano bien la vida, no tengo que escatimar en esto.
Pero yo recuerdo cuando me independicé por primera vez, cuando me fui a vivir solo después de toda la vida viviendo con mis padres.
Claro, empecé a ver la factura del agua, la factura de la luz, la factura de la basura, el gasto en comida, el alquiler y uy, uy, uy, ¿Cuánto cuesta vivir, que hay que pagar todas estas cosas?
Tú pensabas antes que todo se pagaba solo o que eran gratis, pero no, esas cosas las pagaban tus padres.
Claro, yo estaba en casa de mis padres y había comida, había plátanos, había agua caliente.
Entonces, ese primer año, o un año y medio que estaba viviendo solo, no puse mucho la calefacción en mi piso, porque era calefacción eléctrica y es muy cara la calefacción eléctrica.
Entonces lo que hacía era poner el calefactor solo en la habitación en la que estaba.
Pero cuando salía del despacho, que era donde más tiempo pasaba, porque vivía solo y trabajaba bastante, entonces estaba en mi habitación, en mi despacho, pero cuando salía, Paco, parecía Juego de Tronos.
Tenía que ponerme una suadera y tal para salir de la habitación, porque en la habitación estaba bien, a 20 grados o así, pero fuera quizá había 14 grados, entonces hacía bastante frío en el resto del piso.
Y el piso en el que vivía, aunque estaba bastante bien, no tenía un gran aislamiento, le faltaban unas ventanas buenas y estas cosas.
A ver, yo también lo hago en alguna plataforma, pero bueno, ahora ya tienes formas de hacerlo de forma legal, que pagas un pase extra y por seis, siete euros más compartes esa suscripción sin ningún problema.
De hecho, Netflix se tuvo que poner como seria en España, porque en España lo hacía todo el mundo.
Y llegó un punto en el que esto hay que pararlo, que los españoles son unos ratas.
Realmente no, porque en teoría solo podías tenerlo en una casa y mucha gente compartía con sus amigos, con familiares, en cuatro o cinco casas distintas.
Pero yo te preguntaba esto también, porque tú utilizas esta suscripción, pero también las pagas, estas suscripciones.
Pero el tacaño extremo, el tacaño supremo, ni siquiera comparte las suscripciones, sino que lo que hace oye, ¿Tú tienes Amazon Prime?
Déjame tu cuenta y en un par de días me veo la suscripción y ya está, no la necesito más tiempo.
Y tú le dices, pero a ver, si quieres utilizar Amazon Prime o Netflix o HBO o Disney, puedes pagar la suscripción.
Que te has visto todas las temporadas de Juego de Tronos, de Cómo conocí a vuestra madre y todo esto.
Ahora se me pasa por la cabeza un ejemplo de lo que hacen algunas personas para tener un móvil nuevo o una tele nueva o algún regalo por el estilo.
Y es que esas personas van a cambiarse de banco muchas veces, porque en ocasiones estos bancos ofrecen esos regalos.
Entonces de esa manera parece que a ellos no les importa estar cambiándose de un banco a otro continuamente para aprovecharse de esos regalos.
Tú llevas un tiempo en tu banco, ves una oferta, te regalan el iPhone, por ejemplo, ahora en España el Banco Santander tiene como una oferta que abres la cuenta con ellos y te regalan un iPhone durante un tiempo, durante un par de años.
Empieza a comparar 10 bancos diferentes, se lee todas las condiciones, intenta ver si puede abrirse varias cuentas de banco a la vez, porque muchas, muchas veces te obligan a domiciliar la nómina, a tener la nómina.
Y tú solo tienes una nómina, no puedes tenerla en varios sitios, pero intentan ver si hay letra pequeñita, si pueden hacer algo, si pueden hacer algo para tener esas dos cuentas a la vez.
De hecho yo lo veo en algún foro, en un foro muy famoso de España, que la gente hace auténticas virguerías para intentar aprovechar todas estas promociones que a ver, yo por un lado los entiendo porque son promociones muy jugosas.
Lo que pasa es que claro, están horas comparando diferentes cuentas y viendo cómo abrir las cuentas y cómo hacerlo.
Buena pregunta Paco, porque es verdad que por ejemplo, en el Santander, hablo de esto porque es algo que he leído hace poco, no está promocionado ni nada porque yo soy este amigo, Paco, yo soy este amigo que compara todas las ofertas y tal.
Luego digo, llevo 20 horas viendo estas cosas, debería haber trabajado, hubiera ganado más trabajando que con esta oferta que voy a conseguir.
Pero bueno, volviendo al ejemplo, En el ejemplo del Santander no te dan el iPhone.
Luego tienes que devolverlo y si durante este tiempo se te rompe o algo, supongo que tienes que pagarlo.
Y luego están esas personas que también quieren conseguir mucho dinero y son muy tacañas y lo que hacen es invitar a todos sus amigos.
Porque a veces los bancos u otros servicios, también las compañías de teléfono te dan un dinero si un amigo tuyo se abre una cuenta en un banco o en una compañía de teléfono.
Entonces siempre hay el típico amigo que intenta convencer a todos sus amigos oye, ábrete cuenta en el Santander o en el BBVA, cambia tu móvil a Simyo o a Low, a Movistar, que está muy bien.
Y claro, a veces a ver tío, está bien ganar dinero, pero déjanos en paz, déjanos tranquilos.
Exactamente esos amigos pesados que para ganar unos euritos van a ponerte en problemas pidiéndote esos favores.
Favor, pero hay que decir que no, Paco, no, ábrete esta cuenta en este banco que me dan 10 euros y luego tengo que abrirla, luego tengo que cerrarla.
Pues hablando de amigos tacaños, y te prometo que amigos no, yo entonces recuerdo que hace ya también, no sé, unos diez años, cuando estaba en la universidad, pues tuve un compañero de piso que lo que hacía era llevarse el papel higiénico de la universidad.
Él se metía en el cuarto de baño con la mochila y claro, pues metía el papel higiénico que se encontraba a su paso en la mochila y nunca lo pillaron porque evidentemente nadie va a mirar qué hay dentro de tu mochila.
Y este amigo no tenía necesidades económicas, lo hacía simplemente porque bueno, vale, pues papel higiénico gratis, pues ¿Por qué no?
Y yo creo que es algo que más gente hace, porque tú vas a un baño y casi nunca hay papel y no es porque no lo repongan, es porque hay gente que coge y se lleva el rollo.
De hecho, un amigo mío que trabaja en una fábrica y tal dice que allí tienen un problema enorme porque mucha gente roba de todo y el papel higiénico vuela.
Porque claro, está muy bien ser tacaño, pero no está bien eso de llevarte el papel higiénico de los servicios de otros lugares, o no sé, estás en un McDonald's o donde sea y te vas a meter en la mochila un montón de servilletas o un montón de sobres de ketchup, de azúcar, de lo que sea.
Que al final es una tontería en el sentido de que vale, no cuesta mucho, es algo de 50 céntimos, pero es algo que no hay que hacer precisamente porque es algo tan barato.
Claro, parece que yo estoy diciendo roba cosas más caras, tonto, no robes lo barato.
No, lo que quería decir es que robar está mal, incluso aunque sea algo de 50 céntimos, pero me expresé muy mal.
Siendo nativo también puedes confundirte o equivocarte con el uso de las palabras.
Y bueno, también es robar eso de ir, no sé, a un bar o un restaurante o donde sea, y enchufar el móvil ahí, cargar el móvil ahí.
A ver, yo no lo considero robar, porque a veces necesitas cargar el móvil y está bien, pero sí que hay algunas personas que son muy tacañas y hacen esto de forma deliberada.
Porque claro, si tú, oye, vas a un bar o donde sea, estás en el McDonald's o en el trabajo y necesitas cargar tu móvil, tu patinete eléctrico, una batería externa que tienes uy, no tengo batería, y la pones a cargar, perfecto, ningún problema tampoco, no cuesta casi nada eso.
Pero hay esos tacaños extremos que lo hacen a propósito, que lo hacen pensando si cargo el móvil en el trabajo, si cargo el patinete eléctrico en el trabajo, es electricidad que me ahorro.
Ahí sí que eres un tacaño, porque pensar en eso y hacerlo porque te ahorras, pues lo que cueste la carga del patinete eléctrico es de ser un rata.
No tengo patinete eléctrico y tenía bicicleta eléctrica y en mi vida la cargué fuera de casa, tampoco lo necesité.
Y bueno, para acabar, ya que hablamos de ir a un bar o así, bueno, hemos puesto el ejemplo de llevarte los sobres de azúcar de sal.
Y si te lo ponen porque tú no usas azúcar en tu casa, dices, me llevo este sobrecito que si viene un invitado se lo pongo.
Puedo entender que no lo haces por ser tacaño, quizá, pero cuando alguien ya tiene en su casa el kilo de azúcar de toda la vida y aún encima se lleva un sobre con 5 gramos de azúcar del bar, es a ver, tío, que el azúcar No cuesta nada.
Entonces, cuando vas a la casa de alguien y ves que la nevera o la estantería está llena de esos sobres, pues te quedas con una sensación un poco rara.
Claro, luego te pone comida y esta comida la habrá hecho esta persona o la habrá cogido de la basura o la habrá robado.
Y bueno, Paco, para acabar, otra forma de ser un poco tacaño es el típico grupo de amigos que va a un bar, se pide lo más barato, una Coca Cola o un café, y está todo el día ahí sentado.
Yo entiendo que vale, pagas por el servicio, sí, pero si todos los clientes fueran así, el bar no podría funcionar.
Porque tú, oye, puedes estar una hora, incluso, venga, dos horas ahí con tu Coca Cola, pero pídete algo más que si no el bar va a cerrar.
De hecho, muchas veces me pregunto cómo es posible que los bares de tapas sobrevivan, especialmente los bares de tapas frecuentados por estudiantes universitarios, por ejemplo.
Porque recuerdo que mis compañeros y yo, pues en ocasiones pasábamos tres horas ahí sentados y luego, después de esas tres horas, sólo habíamos consumido dos cervezas, y cada cerveza euro y medio.
Y es algo que, porque en España sí que es más o menos habitual, no es tan raro y tú estás ahí sentado y no te viene el camarero como a meterte prisa, generalmente.
Pero en otros países yo he visto que tú te tomas algo y en cuanto acabas de tomarlo o ya te queda poco, ya viene el camarero y te oye, ¿Quieres algo más?
Como que te mete un poquito de presión Y tiene sentido, porque si todo el mundo está sentado muchas horas, el negocio no funciona y tiene que cerrar.
Entonces vas a ver al camarero que te va a llevar la cuenta a la mesa y oye, eso es una indirecta, ¿No?
Pero bueno, algunos españoles somos tacaños o son tacaños y están ahí con su cortado de euro y medio durante tres.
Bueno, pues hemos visto algunas, no sé si decir ideas para ahorrar en este enero.
Oye, que a veces fastidia pagar un poquito, cambiar las sartenes o cambiar el aceite o lo que sea, pero no seamos tan tacaños, no seamos tan ratas.
Creo que este es el primer episodio en que venga, no sigáis ninguno de estos consejos, porque normalmente siempre damos consejos, decimos algunas ventajas, desventajas, pero en este caso todo desventajas.