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Hoy estamos de luto porque el domingo hubo un accidente de tren y por el momento hay 40 fallecidos.
En las próximas semanas haremos un episodio para hablar de este terrible evento y las causas del accidente.
Es posible que uno de tus objetivos o propósitos de este año sea mejorar tu nivel de español.
Si estás escuchando esto, supongo que tienes bastante clara cuál es tu motivación, por qué motivos estudias español.
Porque suelo viajar por países hispanos y quiero sentirme menos turista y conectar más con la cultura local.
Estos son algunos ejemplos de estudiantes de español que he tenido a lo largo de los años, pero cada uno tiene su motivo.
En el aprendizaje español pueden ser cosas Conseguir el diploma Dele B Poder ver un capítulo de una serie española sin depender de los subtítulos.
Una vez tenemos el objetivo grande, tenemos que marcarnos esos pequeños objetivos y pequeños hábitos.
En este caso es fácil organizarlo porque solo tenemos que ver las bases de un idioma leer, escribir, escuchar y hablar.
Tenemos dos habilidades más pasivas como leer y escuchar y otras dos más activas de producción, que son escribir y hablar.
Es necesario trabajar todas estas habilidades para mejorar de forma más eficiente.
Pues en el gimnasio a veces puedes ver algunas personas que entrenan mucho pecho o mucha espalda, sobre todo hombres, pero luego no entrenan las piernas.
Que tienen una parte superior del cuerpo muy fuerte y grande, pero la parte inferior es más débil y pequeña.
De forma despectiva a estas personas se les dice que tienen patas de canario, que son unos patacanarios.
No te recomiendo decirle esto al típico petado del gimnasio, pero si un día te lo dicen, ya sabes a qué se refieren.
En mi opinión, el problema de esto no es la estética, porque si te gusta tu cuerpo así, pues está bien.
El problema es que si tienes una parte de tu cuerpo muy fuerte y otra muy débil, tu cuerpo está descompensado.
Bueno, esto último es una broma, pero pongo este ejemplo para hacer un símil con el español.
Si tú entiendes muy bien cuando lees en español pero no eres capaz de escribir o te cuesta mucho, tu español está un poco descompensado.
Si entiendes cuando te hablan, pero no eres capaz de hablar, estás descompensado.
Eres como ese hombre petado del gimnasio que tiene una gran espalda pero con unas piernitas muy pequeñas y oye, está bien.
Si no tienes práctica hablándolo, por ejemplo, y un día tienes que hablar, te va a costar mucho.
Entonces tu plan tiene que tener un poco de lectura, escritura, escuchar y hablar.
No en la misma medida, claro, porque hay cosas más útiles que otras y también hay personas que prefieren hacer unas cosas sobre otras.
Yo prefiero priorizar la lectura y la escucha para tener mucho input y mejorar la comprensión del idioma, pero siempre combinándolo con expresión oral, o sea, hablar en español y algo de escritura.
Yo te sugiero priorizar las partes en las que sientes que estás peor o en las que sientes que estás más limitado.
Porque a veces pensamos que no sabemos español o que no estamos avanzando, pero en realidad es que tenemos una limitación muy concreta.
Por ejemplo, piensas que no eres capaz de hablar ni mantener una conversación, pero el problema no está en hablar, sino en que no entiendes lo que te dicen.
Entonces, para hablar mejor, para tener mejores conversaciones, tienes que mejorar tu compresión auditiva.
Para trabajar en todas estas cosas puedes ponerte tres o cuatro pequeños objetivos semanales.
Te voy a dar algunas ideas variadas con pequeños objetivos semanales y ejemplos de há leer 10 o 15 minutos al día o 30 minutos tres veces por semana.
Puedes escoger un libro cada mes y leerlo un rato cada día antes de dormir o en ratos muertos.
También podrías suscribirte a las listas de correo de algún diario que te interese y que te envíen un resumen semanal de las noticias y escoger unas cuantas noticias o artículos y leerlos con calma.
Puedes hacerlo de camino al trabajo, mientras cocinas, mientras limpias, en el gimnasio, durante el paseo con el perro o simplemente tumbado tranquilamente en cama.
Primero puedes verlas con subtítulos y luego puedes volver a ver la peli o el episodio sin subtítulos para intentar comprender todo.
Yo tenía un estudiante que hacía esto y era una rutina que le gustaba mucho hablar una o dos veces por semana, aunque sean 30 minutos.
Tienes la opción de hacer clases con profesores si te interesa tienes a Sara y Paco en nuestra plataforma.
También puedes hacer intercambios de idiomas o si tienes suerte, hablar con un amigo hispano.
Otra idea actual es hablar con una inteligencia artificial, aunque en mi opinión no es lo más divertido, pero puede ser útil y es mucho mejor hacer eso que no hablar.
Eso sí, yo solo lo haría como algo complementario, nunca la forma principal de practicar el habla, porque creo que es importante no perder el contacto humano cuando aprendes un idioma y cuando haces cualquier cosa en realidad.
Escribir dos o tres textos cortos a la semana o uno diario durante cinco, diez minutos al día.
Puedes hacer resúmenes del contenido que consumes o escribir tu propio punto de vista.
Por ejemplo, el otro día hablamos en un episodio de los cambios que ha habido en España en los últimos 50 años.
Pues después de escuchar ese episodio podrías escribir un pequeño texto sobre los cambios que ha habido en tu país.
Otra idea sería tener una especie de diario donde puedes escribir tus pensamientos y ideas que ha pasado durante el día pero en español.
Practicar la gramática Un día a la semana compra un libro de gramática adecuado para tu nivel y vete haciendo cada lección de forma semanal.
Añade solo las palabras que más te interesen en tu nivel, porque si añades demasiadas palabras puedes sentirte abrumado y esta rutina va a ser demasiado complicada.
Lo importante no es que el plan sea perfecto o ambicioso, lo importante es que sea realista y sostenible.
Pero si es muy fácil no aprenderás nunca nada nuevo ni desarrollarás tu comprensión auditiva o lectora.
Tu objetivo tiene que ser entender más o menos el 80-85% del contenido que lees o escuchas.
Si intentas levantar mucho peso no eres capaz, no sirve de nada e incluso podrías lesionarte, por tanto no mejoras.
Pero si levantas muy poco peso y siempre levantas lo mismo y cada día no intentas levantar un un poquito más, si no haces lo que llaman sobrecarga progresiva, tampoco vas a ponerte fuerte porque no tienes suficiente estímulo para que tus músculos crezcan.
Cuando aprendemos un idioma, el cerebro también necesita ese estímulo y tiene que estar en ese punto intermedio, en ese punto dulce.
Claro, eso significa que cuando hayas mejorado un poco y el contenido que usas en tu rutina te resulta muy fácil, tienes que cambiar.
Tienes que darle una vuelta y cambiar un poco el contenido, escogiendo algo con un nivel de dificultad un poquito superior.
Es mejor dedicar 10 o 20 minutos al español todos los días que dos horas un día a la semana.
También te recomiendo que tu plan incluya una rutina para esos días en los que tienes muy poco tiempo o estás muy cansado o desmotivado.
Una rutina de pocos minutos para al menos hacer algo ese día en el que no puedes o no te apetece.
Y ya vamos a ir dejando aquí el episodio porque no quiero hacer muy largo este tema.
Realmente hoy quiero que después de escuchar este episodio inviertas el tiempo en reflexionar sobre tu rutina para aprender español y ver qué podrías cambiar y cómo podrías lograr tu objetivo este año.
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