This transcript has been generated automatically.
Hoy hablamos episodio 2209 el cine independiente Bienvenido a Hoy Hablamos, el podcast para aprender español cada día.
Si te haces suscriptor premium podrás escuchar el catálogo completo del podcast con más de 2.000 episodios y el podcast premium de los viernes.
El manifiesto del nuevo cine estadounidense decía El cine oficial en todo el mundo está acabado.
Es moralmente corrupto, estéticamente obsoleto, temáticamente superficial, temperamentalmente aburrido.
De cine hecho fuera de lo oficial es de lo que vamos a hablar en el episodio de hoy.
Al año, a nivel mundial se suelen producir en torno a 9.000 películas, pero lo cierto es que solo les podemos poner la etiqueta de taquilleras a muy poquitas.
Para que no te quedes con la duda, la más taquillera del año pasado en todo el mundo fue la película china Neza 2, con una recaudación total de 2.233 millones de dólares.
Si nos vamos a España y miramos el histórico de películas que ofrece el Ministerio de Cultura, Vemos que en 2025 aparece una lista de 610 películas con una recaudación total de 79 millones de euros.
De ellas, la primera de la lista es Padre no Hay más que uno 5, con 13 millones de euros recaudados.
Pero esta lista dice que solo 16 películas españolas superaron el millón de euros recaudados.
Películas que tienen grandes inversiones, grandes distribuciones y grandes estudios y productoras detrás.
Por explicarlo de manera sencilla, podríamos decir que las películas independientes son todas aquellas que se hacen fuera del control de los grandes estudios.
Esto significa, por un lado, que suelen tener un presupuesto más bajo, pero a la vez, los directores suelen tener una mayor libertad creativa.
Esto implica que las películas que se amparan bajo el paraguas de lo independiente suelen ser más atrevidas en el sentido de que suelen tocar temas menos convencionales e incluso utilizar técnicas más innovadoras.
Podríamos decir que, a priori, las películas independientes son más arriesgadas que las no independientes.
Además, al no ser películas englobadas en lo que se conoce como mainstream, suelen gozar de más prestigio y algunas personas las consideran mejores que las películas más convencionales.
Pero lo cierto es que esta línea de lo independiente cada vez está más desdibujada, porque esta idea de películas que no tienen apoyo y que apenas tienen recorrido en los grandes circuitos está cada vez más lejana.
Es cierto que sigue habiendo cintas con muy poco dinero que malamente se estrenan en los cines, pero Hollywood, el gran validador de películas, con sus grandes estudios y sus grandes premios, cada vez abre más la puerta a este tipo de películas.
Esas productoras más independientes cada vez tienen un papel más importante y un lugar más destacado en la industria.
Porque ¿Cómo te quedarías si te digo que dos de las grandes películas de los últimos tiempos, como pueden ser Barbie y Anora, son independientes?
Mientras tanto, si te parece, vamos a ver cómo nace todo esto del cine independiente.
La primera gran muestra de cine independiente la encontramos en Hollywood en los años 20 del siglo pasado.
Resulta que por aquel entonces toda la industria estaba dominada por Thomas Edison y su Motion Pictures Patents company.
Griffith, Mary Pickford y Douglas Fairbanks crearon la productora United Artists, que buscaba que los creadores, en este caso los directores, tuvieran control absoluto sobre sus obras.
Perseguían algo que se relaciona con el cine independiente y que muchas veces se utiliza como sinónimo, como es el cine de autor.
Pero sin duda lo los grandes movimientos que marcarían el cine independiente a nivel mundial vendrían entre los años 50 y 60 del siglo XX con tres grandes movimientos tanto en Estados Unidos como en Europa, que serían la Nouvelle Vague Francesa, el Free Cinema Británico y el New American Cinema o nuevo cine americano.
Empecemos por la Nouvelle Vague Francesa, que todo el mundo conoce por su nombre en francés, cuya traducción sería la Nueva Ola Francesa.
Este fue un grupo de cineastas franceses que encontraban el cine tradicional del momento como un cine encorsetado y que no permitía libertad de ningún tipo.
Ellos, allá por los años 50, crearon este movimiento que buscaba libertad en todos los sentidos, pero se caracterizó porque encontraron una nueva manera de contar las historias una manera más libre de hacerlo, incluso a nivel técnico.
Algunos de sus miembros son algunos de los directores franceses más reconocidos de todos los tiempos y pertenecen a este movimiento a algunas de las películas francesas más famosas de la historia.
Te digo sus títulos en español, aunque quizá la traducción original no coincide en todos Los Cleo de 5 a 7, de Agnès Barda, Ascensor para el cadalso, de Louis Moll, Los 400 golpes de François Trifaut o Al final de la escapada, de Jean Luc Godard.
El Free Cinema británico es un movimiento que surge en el año 1956 en Reino Unido y que buscaba dar un enfoque más realista al cine.
Este movimiento creó un manifiesto llamado Manifiesto de los jóvenes airados, donde sentaba las bases de este movimiento.
Sus características principales eran el presupuesto limitado, los recursos minimalistas, el uso de música de jazz en sus bandas sonoras y una temática social Un lugar en la cumbre, de Jack Clayton, Un sabor a miel, de Tony Richardson o If de Lindsay Anderson.
Pasamos ahora al Nuevo cine americano, que surge sobre todo como rebeldía contra Hollywood y toma como referencia la Nouvelle vague francesa, sobre todo en lo de rodar en localizaciones reales y con bajo presupuesto.
Uno es la escuela de Nueva York, formada por gente como Andy Warhol, Maya Deren y John Cassavetes, y el otro grupo es la generación de la televisión, a la que pertenecen directores como Stanley Kramer, Robert Altman, Robert Mulligan o Sidney Lumet.
Este Nuevo cine americano tiene una cinta que se considera el inicio de este movimiento, que es Shadows, de John Cassavetis.
Hay una película que quizá fue la que marcó un antes y un después en el cine independiente, sobre todo en Estados Unidos, que es Easy Rider, de Dennis Hopper, de 1969, y que se engloba dentro de lo que se conoce como la nueva ola americana.
Pues porque a pesar de ser independiente, tuvo un gran éxito de taquilla y de crítica y fue distribuida por una de las grandes de Hollywood, Columbia Pictures.
De esta manera, fue la primera película considerada independiente que consiguió recuperar con creces el dinero invertido.
Digamos que fue la primera independiente que consiguió colarse dentro del circuito de las grandes.
Vamos a dar un salto y nos vamos a los años 80 momento en el que surge una gran generación de directores de cine independiente que nacen al amparo del gran festival de cine independiente que es el Festival de Cine de Sundance.
Un festival creado por Robert Redford y que se celebra las dos últimas semanas de enero en un poblado cerca de Salt Lake City, en Estados Unidos y que se ha convertido en el festival de cine independiente más importante del mundo.
De hecho, hoy hablamos de este tema porque en un par de días se celebra este famoso festival.
De él han surgido nombres como Quentin Tarantino, sin el cual el cine actual no sería el mismo.
Y es que los años 80 fueron clave para una nueva generación de cineastas que nacieron dentro del cine independiente y que hoy son considerados genios e imprescindibles para la historia del cine.
Sin embargo, quizá por sus temáticas, sus formas o sus maneras de contar las cosas no habrían tenido un lugar en el cine convencional.
Haz lo que debas de Spike Lee, Sexo, mentiras y cintas de vídeo de Steven Soderbergh, Terciopelo azul o Twin Peaks de David Lynch, Mi hermosa lavandería de Stephen stranger than Paradise de Jim Jarmusch o Arizona Baby de los hermanos Coen.
Antes de volver a la actualidad, déjame decirte que en Europa el mayor movimiento de cine independiente reciente fue el llamado dogma 95 y que fue creado por los daneses Lars Van Trier y Thomas Winterberg.
El movimiento hizo un manifiesto que si te acogías a él como director debías cumplir una serie de normas como grabar solo en exteriores en formato de 35 milímetros con luz natural y sonido ambiente, mantener el anonimato del director y evitar las cintas de género.
La celebración de Thomas Winterberg, Los idiotas de Lars Van Trier o Mifune de Soren Krach Jakobsen.
Volvamos a la película Anora y veamos por qué fue el triunfo del cine independiente.
En países como Francia, Italia, España, Reino Unido o incluso Corea del Sur hay ayudas para el cine independiente, pero en Estados Unidos no.
Esta película tuvo un presupuesto ínfimo para ser Hollywood, sólo 6 millones de dólares y en palabras del propio director, le costó sacarle adelante Sangre, sudor y lágrimas.
De hecho, el director que es Shawn Baker dijo que él se podía permitir hacer películas independientes porque no tiene hijos.
Y dijo que esta película salió adelante gracias al esfuerzo de muchas personas que tienen pasión por el mundillo y ponen por delante contar una historia a otras cosas.
Hago un inciso aquí Una de las características del cine independiente es que los trabajadores están fuera del sindicato, por lo que pueden cobrar menos de lo que indique el convenio.
Volvamos a Nora y piensa que esta película cuenta la historia de una trabajadora sexual que se enamora de un cliente hijo de unos oligarcas rusos.
Es un cuento de hadas bajo la perspectiva de la realidad de nuestros tiempos, ya que nos deja claro que los ricos siempre acaban ganando.
Para terminar, permíteme que te dé algunos títulos de películas independientes españolas de los últimos años y que pueden ayudarte a mejorar tu españ Alcarrás, de Clara Simón, Los días que vendrán de Carlos Marqués Marcet, Viaje al cuarto de una madre de Celia Rico, Lo que arde de Oliver Lasche, Mía y Moi de Borja de la Vega o La llamada de Javier Ambrossi y Javier Calvo.
Y ya sabes, si te gusta este podcast y el trabajo diario que realizamos, tu colaboración sería de gran ayuda.
Para colaborar con este podcast puedes hacerte suscriptor premium y así podrás escuchar todos los episodios.