This transcript has been generated automatically.
Hoy hablamos episodio 2216 expresiones cotidianas bienvenido a Y hablamos, el podcast diario para aprender español.
Como siempre, hoy publicamos un episodio en abierto y otro episodio exclusivo para los suscriptores premium.
En este episodio, Paco y yo practicamos con algunas expresiones de uso cotidiano.
Es que pienso que mis amigos están pensando ahora que soy un poco cutre, que es un poco tacaño.
Bueno, porque es que el otro día me invitaron a su casa unos amigos y bueno, pues decidí entrar en una tienda y comprar un vino quizás un poco barato, pero no sé, no me presenté a su casa sin nada.
Entonces, no sé, creo que ahora ellos piensan que soy un poco cutre y no sé si me van a invitar de nuevo a ver un poco o.
Es verdad que, no sé, la tienda en la que entré era un poquito rara porque el dueño me dijo que entrara a la trastienda y ahí tenía como un bidón y creo que era vino artesanal, vino que estaba haciendo él mismo y no tenía muy buena pinta, no había mucha higiene ahí.
Entonces lo típico es que llevas algo, uno lleva un pastel, otro lleva un vino, unos aperitivos, alguna cosa para quedar bien.
Simplemente esto es para hablar de la primera expresión que tenemos hoy, porque hoy vamos a hablar de algunas expresiones que nos gustan.
Hoy hemos hecho un batiburrillo, una variedad de diferentes expresiones que se usan muy a menudo y vamos a ver diferentes situaciones en las que podemos usarlas.
Te invitan unos amigos a cenar, por ejemplo, y aunque te digan que no lleves nada, oye, Roi, ven a cenar a mi casa, pero no traigas nada, por favor, no traigas nada.
Bueno, si quieres quedar bien, tienes que llevar algo, si quieres generar una buena impresión.
Y si eres como Paco y llevas un vino de 50 céntimos, quedas mal, generas una mala impresión.
Bueno, generas una mala impresión y un problema de salud pública también, porque vino de 50 céntimos.
No sé cómo lo vamos a hacer, no sé si vamos a tener tiempo para todo, pero vamos paso a paso, ¿No?
Entonces, siguiendo un poquito con la expresión de quedar bien, para practicarla un poquito más, ¿Tú qué sueles llevar a una cena para quedar bien?
Bueno, pues normalmente sí llevo una botella de vino, pero en caso de que las personas que me han invitado no beban vino, no beban alcohol, pues a lo mejor voy a llevarles algo de comida o unos bombones o algo así.
Yo suelo llevar pastel, una tarta, un pastel, algún tipo de postre también, porque me gustan mucho los postres y no me gusta el vino.
Entonces, si algún día, no sé, alguno de nuestros oyentes nos visita, viene a nuestra casa, pues eso es importante seguir la tradición española.
Si llevas jamón a la casa de alguien, jamón del Mercadona, es posible que no te inviten de nuevo.
Bueno, Paco, pues entonces podemos llevar jamón, un pastel, una tarta, cualquier cosa para quedar bien.
Y si quieres quedar mal, pues vino muy barato, como el ejemplo que ha puesto Paco.
Entonces estás soltero, no tienes pareja y empiezas a usar Tinder y ostras, qué interesante esta aplicación.
Bueno, pues tú imagínate, Paco, que estás soltero, te instalas Tinder y después de seis meses por fin haces match con alguien.
Hay que ser paciente, ya sabes que la paciencia es la madre de todas las ciencias.
Bueno, pues paciente has sido porque han pasado seis meses, pero has seguido esperando, perseverando y por fin has tenido un match, has conocido a una chica y has quedado con ella, pero resulta que unos minutos antes de la cita ella te comenta por un mensaje que tiene cinco hijos.
Tienen entre 16 y 27 años, pero todos viven en casa con ella y van a la cita también, o sea, va esta chica que has conocido y los cinco hijos porque, oye, no ha podido dejarlos con nadie.
Yo creo que voy a darle plantón, Voy a darle plantón a esta chica porque me da un poco de miedo esa situación, no solo tener una cita con la chica, sino con sus cinco hijos.
Bueno, pero luego quizá te llevas bien con ellos y podéis ir a jugar al pádel, hacer surf, no sé, al.
Vale, Bueno, pues yo te puedo entender, Paco, habrá algunas personas que no estén de acuerdo contigo y que digan que eres un sinvergüenza, que tienes muchos prejuicios, porque, oye, a las madres solteras o los padres solteros también tienen derecho a tener citas.
No os llevéis a vuestros hijos a la primera cita, al menos esperad a la segunda o la tercera, que estas cosas, bueno, hay que tomárselas con calma.
Pero tú me estás juzgando, pero estoy seguro de que también le darías un plantón.
Yo creo que sí, Pero bueno, depende, Paco, porque si es mi primer match en seis meses, yo creo que no le daría plantón y tú tampoco, porque ahí hay desesperación.
Dices, yo acepto cualquier cosa, una cita y que vienen sus cinco hijos y que me obliga a limpiarle la casa.
Claro, claro, o sea, quizá quien te dé plantón sea ella cuando tú le sí es que eres mi primer match en seis meses.
Y ahí algo pasa con este hombre, este hombre que no tiene ni un match, ya no hablamos de una cita, hablamos de un match.
Claro que nadie ha deslizado hacia la derecha, que hoy en día, Paco, todo se decide con detalles muy pequeños y digitales.
Se declara una guerra con un tuit y encuentras a la mujer o el hombre de tu vida moviendo el dedo pulgar a la derecha, pero como te equivoques y lo muevas a la izquierda, se acabó todo o no llegó a empezar.
Tú no sabías que el desarrollo, y esto es verdad, o sea, uno de los motivos por los que los seres humanos nos desarrollamos tanto, porque venimos del mono y todo eso, es porque empezamos a tener un dedo pulgar.
Y ese dedo pulgar nos permitió tener herramientas, cazar de forma más eficiente, construir cosas, y ahora nos permite encontrar a otras parejas.
Cuando alguien te está esperando en una cita o en cualquier tipo de reunión, tú no acudes.
Y eso me imagino que está relacionado con las plantas, porque, Roi, entonces tú estás dejando plantado a ese alguien, a esa persona, la estás dejando plantada y ella se queda plantada como una planta sola.
Otra teoría que me acabo de inventar ahora es que viene de Platón, y simplemente fue cambiando.
Entonces, antes era dar un Platón por el filósofo griego, y ahora es dar un plantón.
Porque Platón a veces como que estaba pensando en sus cosas y se olvidaba de que tenía una cita, de que tenía una reunión.
Entonces, pues eso, Platón había quedado con alguien, pero como estuvo pensando en su caverna, la caverna de Platón y todos estos símbolos, se olvidó de ir a la cita.
Entonces, dar un Platón, pero ahora decimos dar un plantón o dejar plantado a alguien.
Bueno, Roi, por con estas historias que me cuentas, ¿Qué te parece que pasemos a la siguiente, que creo que también te va a gustar?
Y en este podcast ya hemos hablado antes de esta frase, de esta expresión y nuestros amigos suecos seguro que la conocen.
Y lo que he hecho yo ahora no tiene mucho sentido porque no tiene lógica que me haga el sueco en este momento.
Pero imaginaos, oyentes, que yo le debo 100 euros a Paco y Paco me dice aquí en el podcast Oye Roi, ¿Cuándo me vas a devolver esos 100 euros?
Pero si no recuerdo mal, esto no tenía una relación directa con los suecos, los habitantes de Suecia, sino que tenía más relación con esos zapatos antiguos de madera, los zuecos con Z.
Que los oyentes suecos no se pongan nerviosos porque tranquilos que el origen no tiene nada que ver con Suecia, sino que sueco se parece a zueco.
Y esta expresión es como que tiene origen en la palabra zueco que se relaciona con la palabra zoquete.
Entonces nuestros amigos suecos pueden quedarse tranquilos que no nos estamos metiendo con ellos.
Entonces vamos a ver un ejemplo, Paco y yo creo que muchas veces nos hacemos los suecos cuando alguien pide algo y nosotros no queremos hacer ese favor.
Y a mí se me ocurre algo muy típico que es cuando alguien en un grupo de WhatsApp de amigos o de familia pide alguna cosa prestada por, por ejemplo, tu cuñado escribe por el grupo, la familia y alguien tiene una karcher.
Se nota que tú, Paco, no eres muy manitas porque no conocer lo que es la karcher.
Bueno, es que si le preguntas a cualquier persona qué es la Karcher, te dirá eso es sé la ex primera ministra del Reino Unido.
Bueno, dicen que era una mujer muy fría como la Karcher y muy agresiva como la Karcher cuando la pones en máxima potencia, que tienes que tener cuidado que el agua sale a mucha presión.
Bueno, esta es una marca, creo que es alemana y de hecho seguramente los alemanes no la pronuncian así, yo no sé cómo se pronuncia, pero bueno, en España decimos Karcher.
Entonces tu cuñado pregunta por el grupo de WhatsApp si alguien tiene una Karcher.
Pero no dices nada, no respondes, ignoras el mensaje, haces como que no lo has leído o que no lo has visto, te haces el sueco.
Sí, lo que pasa que es un poco triste hacerse el sueco, por eso hay que compartir, hay que prestarle la Karcher a la gente.
Bueno, eso lo dices tú, Paco, porque seguro que tú eres el que pide prestado la Karcher, no el que la presta.
Aunque sí, bueno, pero que tampoco estamos hablando aquí de un Ferrari, un Lamborghini, que estamos hablando de una máquina a presión.
¿Bueno, no tanto como un Ferrari, un Lamborghini, por supuesto, pero no sé, a veces puedes prestársela a alguien y a lo mejor se le rompe o te la rompe y luego qué pasa?
Tiene razón Roi, pero igualmente, oye, que tampoco es algo del otro mundo prestar una Karched, no exageremos tampoco ahora.
Bueno, yo no tengo nada, entonces tampoco puedo prestarte, No tengo máquinas de estas, pero oye, hay que tener las propias máquinas.
No, pesado tú que me has estado contando esta historia de la Karcher, que me ha quedado claro que ya sé lo que es.
Bueno, ser un pesado, ser muy insistente, ser una persona aburrida, ser una persona molesta, depende del contexto, pero obviamente no es algo positivo.
Sí, y aquí automáticamente pienso en, no sé, estas personas que te envían mensajes de audio al WhatsApp o donde sea, y esos mensajes duran 10 minutos y oye, que tengo otras cosas que hacer, que no puedo estar escuchando continuamente mensajes de audio de 10 minutos de la gente y luego no te cuentan nada interesante.
Porque si en 10 minutos, oye, haces un audio muy interesante, me cuentas muchas cosas, pues está bien, lo agradezco.
Y bueno, por supuesto está bien que la gente se explique, que ponga alguna excusa, pero hay que tener ciertos límites también.
Claro que sí, que por supuesto hay gente a la que le gusta hacer esto y generalmente estas personas es como que se retroalimentan entre ellas, porque a mí nadie me manda audios largos, pero yo veo algunas personas, algunos amigos que tengo, que mandan esos audios de muchos minutos, pero luego le responden con un audio muy largo también.
Que a mí tampoco, en realidad, aunque me estoy quejando de esto, pero a mí tampoco tampoco me enviará audios muy largos, porque normalmente saben que yo respondo con mensajes cortos porque oye, si quiero hablar con alguna persona la llamo por teléfono y ya está.
Pero sí como tú dices, hay personas que están en esa dinámica de los audios y yo no quiero participar en ese juego, no me interesa.
Si quieren que grabe un audio, que me paguen, que es mi trabajo, hombre, que yo no hago esto gratis, que tengo que vivir de algo.
Claro, es que eso, Paco, esos audios de WhatsApp de 10 minutos es intrusismo laboral.
Roi ¿Qué te parece que en lugar de criticar a la gente nos critiquemos a nosotros mismos ahora?
Porque una persona muy pesada es esa que siempre cuenta la misma anécdota después de unos meses, cuenta la misma anécdota en otra conversación un tiempo después vuelve a sacar la misma anécdota y ya llevas cinco o seis veces escuchando lo mismo y otra vez lo mismo.
Vale, pues cuántas veces nos has contado en este podcast, Roi, que estuviste trabajando seis meses en una consultoría cuando tenía.
Y yo no puedo quejarme mucho de ti porque yo soy otro pesado, ya que he contado tropecientas veces que estuve trabajando durante cuatro veranos en un parque acuático como socorrista.
Bueno, es la única vez que tuvimos un trabajo más convencional, por llamarle de alguna forma, pero bueno, sí, no es excusa, somos unos pesados.
Pues sí, Roi, esta expresión significa equivocarse, decir o hacer algo inapropiado por error Y creo que ya la hemos comentado en algún episodio anterior, Paco, Hemos comentado.
Bueno, alguna cosa habrá, pero por supuesto que meterle a pata es una expresión que hemos explicado y comentado porque es de uso muy frecuente, es de uso muy común.
Pues eso es lo que puede pasar, Roi, si le preguntas a alguien por su pareja y ese alguien te responde que acaban de cortar, que ya no están juntos y te lo dice llorando, con las lágrimas bajándole por la cara.
Claro, y tú no lo sabías, pero has metido la pata porque has hecho algo inapropiado por error, por desconocimiento.
Pues aquí te puedo contar una historia del parque acuático cuando estuve trabajando, no sé si te lo he comentado alguna vez, cuando estuve trabajando de socorrista en un parque acuático.
Me imagino que ya te he contado esta historia antes, pero un día, mientras estaba vigilando una atracción, un tobogán o algo por el estilo, pues le dije a una persona que esa atracción que quería utilizar era solo para adultos y que ella no podía estar ahí.
Claro, pues era una persona de baja estatura, y yo la confundí con alguien menor de edad, la confundí con una adolescente o una niña.
Bueno, pero al menos te dijo tengo 30 años, o te disculpe, señor, pero tengo 30 años.
No tuve mucho tiempo para analizar la gente que estaba esperando en la cola, miré rápidamente y de ahí la confusión.
Sí al final, cuando haces algo sin pensarlo, no tienes tiempo para analizar la situación, de repente, de refilón, ves a una persona baja y piensas que es un niño.
Era una mujer o una chica que trabajaba en una guardería, en ese sitio donde cuidan a los niños, y ella metió la pata porque cuando vino el padre del niño a buscar al niño, esta chica le dijo al niñ qué bien, hoy viene tu abuelo a buscarte.
Imagínate que tú conoces a este padre, que es un padre más mayor de lo habitual o de lo convencional, y le llamas abuelo a propósito para reírte de él, y le ahí viene el abuelito.
Imagínate que eres su amigo o lo conoces y le dices esto para meterte con él, para reírte de él.
Porque si hay confianza y a tu amigo le parece bien que bromees con esas cosas, puede estar bien.
Pero si no hay suficiente confianza, podrías pasarte de la raya, que es la siguiente expresión de hoy.
Esta expresión sirve para decir algo que resulta ofensivo o que falta al respeto de la otra persona.
Cuando te estás metiendo con esa persona, entonces pasas o sobrepasas ciertos límites.
Tú y yo, por ejemplo, en este podcast, a veces hacemos algún chiste y yo me meto contigo, tú te metes conmigo y hay confianza.
Pero si la misma broma que hago yo te la hace a ti alguien que no tiene mucha confianza contigo, se va a pasar de la raya, porque te va a decir algo que te va a ofender.
Por ejemplo, Roi, si te digo que tienes una chepa enorme y que te pareces a un dromedario, es posible que te rías como te estás riendo ahora.
A ver, en mi opinión no te pasas de la raya porque tenemos confianza y es algo que tú y yo hacemos.
Imagínate que Paco viene con un amigo y estamos los tres y tu amigo Paco me dice esta broma porque como que se viene arriba, se motiva, se emociona y también quiere bromear de esta forma.
Entonces, bueno, pues estaría empezando la relación de una manera un poco extraña.
Si tu amigo me dice que tengo una chepa, que parezco un dromedario, pues no vamos a hacer buenas migas, Paco.
Sí, era el de Señor de los Anillos, que se parecía un poco a ti, Paco, no smeagal.
Como ves, estoy un poco enfadado por la broma de la chepa, no me hizo mucha gracia.
Pues las miga, Roi, en plural, se refiere a un plato tradicional de España y de Portugal.
Es un plato de pan duro, pan duro frito con ajo y otros ingredientes como chorizo, huevos, carne.
Y también hay que decir que la miga es la parte del pan que es blanca y muy blandita.
Pues es una expresión que usamos normalmente cuando conocemos a una persona o cuando la conocemos desde hace poco tiempo y decimos que, oye, hacemos buenas migas y significa que nos caemos bien, nos llevamos bien, como que la primera impresión ha sido buena y tenemos buen rollo entre nosotros.
Entonces si conectas, si tienes una buena relación desde el principio con la otra persona, pues estarás o estaréis haciendo buenas migas.
Y esto es algo, Paco, que te puede pasar cuando sales de fiesta, ¿No te ha pasado alguna vez de salir de fiesta y acabar la noche con unos desconocidos, o sea, sales con tus amigos pero al final de la noche conoces a gente y acabas la fiesta con unos completos desconocidos?
Sí, sí, es que cuando estamos de fiesta, pues casi todos los otros borrachos son nuestros amigos, porque parece que es más fácil hacer amigos cuando estás en ese contexto, con un poquito de alcohol, aunque no necesariamente tienes que estar bebiendo cuando estás de fiesta, pero creo que es más fácil, especialmente si eres un poco tímido o es más fácil hacer amigos y hacer buenas micas con la gente.
Esto me pasó a mí, Paco, en Polonia, cuando tú y yo hicimos Erasmus allí en el 2017.
Otra historia que también repetimos muchas veces porque somos unos pesados, pero bueno, hay algunos oyentes nuevos que no saben esta historia.
Paco y yo nos conocimos en Polonia estudiando cuando hicimos el programa Erasmus de Europa, entonces allí yo en Polonia salí mucho de fiesta porque era muy jovencito y me gustaba mucho la fiesta.
Y hubo una noche, Paco, que acabé la noche yo solo con un grupo de desconocidos, e hice tan buenas migas con estos desconocidos que incluso uno de ellos me invitó a dormir a su casa.
Como estaba un poco lejos mi residencia y tenía que ir caminando, me oye, no te preocupes, quédate en mi casa, puedes dormir en mi casa y no hay problema.
Pues fue todo un poema, la verdad, porque resulta que este chico vivía con su exnovia.
Resulta que eran novios, pero rompieron y como ya tenían el alquiler del piso, pues seguían viviendo juntos.
Pero Paco, cuando yo llegué al piso, resulta que el piso era muy, muy pequeño, solo había una habitación y una cama, y allí estaba la exnovia durmiendo.
Es decir, él te invitó a que durmieras en su casa, pero no tenía ninguna habitación para ti y ni siquiera te ofreció un sofá.
Claro, es que era típico piso enano, muy pequeñito, un estudio que solo tenía una habitación y un baño, no había nada más.
¿Recuerdas ese episodio de Abraham Simpson, de Los Simpson, cuando entra en un prostíbulo o en un cabaret, no recuerdo, y entra, ve que está su nieto en la puerta y se da la vuelta y se va?
Pues yo hice lo mismo, entré, vi el percal, vi la situación y me di la vuelta y me fui de ese piso, porque era un poco raro.
Bueno, Roi, pues con esta historia lo que puedo decirte es que creo que este chico, este hombre, se pasó de la raya, porque no creo que a la novia, o a la ex novia, mejor dicho, le gustara que él invitara a un borracho que se había encontrado en la discoteca y se quedara a dormir allí con ellos.
La verdad es que sí se pasó de la raya, porque cuando yo llegué, eran las tantas de la mañana, la novia se enfadó, incluso discutieron un poquito.
Hoy hemos practicado quedar bien, quedar mal con alguien, que es generar una buena o mala impresión.
Dar un plantón, que es cuando no acudes a una cita, cuando alguien te está esperando, Hacerse el sueco, fingir que no entiendes algo o hacerte el despistado.
Ser un pesado, lo que somos Paco y yo en ciertas ocasiones, insistentes, aburridos o molestos.
Meter la pata, equivocarnos, decir o hacer algo inapropiado por error, pasarse la raya, lo acabamos de explicar.
Bueno, lo has dicho tan rápidamente, Roi, que no me ha dado tiempo de escribirlo, de tomar notas.
Pero bueno, los estudiantes sí que podrán apuntarse esas expresiones e incluso ir unos segundos para atrás y volver a escuchar este fragmento.
Ahora estoy viendo que podríamos haber hecho el episodio en un minuto, porque hemos estado aquí hablando para nada.