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Pues bien, contenta porque estamos en Semana Santa, así que hay un par de días ahí festivos en España, aquí en Galicia también es el jueves, de hecho, jueves y viernes.
Aunque por otro lado triste porque nosotros no hacemos muchos festivos, entonces bueno, está bien y a la vez no tan bien.
Bueno, este viernes nos lo hemos tomado libre, entonces está bastante bien porque aunque los oyentes estáis escuchando esto un viernes, nosotros hemos grabado antes, entonces este viernes sí que lo hemos tomado libre.
Pero bueno, no podemos tomarnos libres todos los festivos porque entonces no trabajamos, que en España no sé si hay 14 festivos al año y el podcast tiene que seguir funcionando todos los días.
Entonces bueno, está bastante bien porque cogemos el viernes para pasar el día con unos amigos pero no descansamos tanto como el resto de gente.
No, no te quejes, que aunque no descansamos los días festivos, descansamos otros días del año, que quizá otras personas trabajan, pero nosotros vamos, esta semana nos la pillamos libre, entonces no nos quejemos de vicio, por favor.
Pues sí, vamos a hablar sobre estos últimos ocho años y ver cómo hemos cambiado sobre todo nosotros en este tiempo.
Está muy de moda ahora, seguro que algunos oyentes lo han visto, hay como una moda en redes sociales de comparar el 2016 con el 2026, cómo hemos cambiado en estos últimos años.
Nosotros vamos a hacer nuestra propia versión y vamos a ver cómo hemos cambiado desde que nosotros nos conocemos.
Si, nosotros nos conocimos en el 2017, así que bueno, hace ya bastante tiempo y más o menos lo vamos a hacer igual que estos vídeos virales, porque oye, 2016 o 2017 más o menos es lo mismo, es hace mucho tiempo.
A ver, claro, todavía tengo 31 años, entonces yo no sé lo que voy a sentir cuando tenga cuarenta, cincuenta o sesenta años, pero yo creo que cuando tienes veinte años, en pocos años puedes cambiar mucho.
Entonces, para mí ocho años sí que es mucho tiempo cuando estás en tu veintena, pero quizá cuando tienes 40 o 50 años, quizá 8 años no es tanto tiempo.
Pero yo sí que viendo cómo ha evolucionado mi vida estos últimos ocho o nueve años, sí que digo, es un tiempo en el que puedes cambiar mucho.
Creo que sí que tienes razón en el sentido de que en esas edades cambias mucho, sobre todo tu personalidad, tu forma de ser, tu forma de pensar sobre muchos temas, porque no es lo mismo lo que vas a pensar o cómo vas a ser con treinta años que con dieciocho, diecinueve, veinte años.
Maduras mucho en estos años, pero a la vez siento que 8 años se han pasado rapidísimo.
De hecho, a veces cuando estamos hablando y decimos el tiempo que llevamos viendo juntos o cosas así, en mi cabeza es como que aún no lo asimilo.
Entonces, bueno, como todo el tiempo es relativo, depende de tu momento vital, depende las experiencias que hayas tenido.
Vale, venga, pues vamos a hacer unas preguntas un poquito variadas para hablar de cambios, de cambios que ha habido en nuestra vida, en nuestra rutina, en las cosas que hacíamos o que nos gustaban.
Buf, pues si te soy sincera, respeto a lo que comía en mi casa, sigo comiendo muy parecido, Claro, antes comía en casa de mis padres porque aún vivía con mis padres y ahora comemos nosotros en casa lo que nosotros preparamos y hombre, la comida que hacía mi madre era mejor seguro y estaba mucho más rica pero como parecido más o menos hacemos platos y alimentos similares.
Aunque sí que hay una cosa que ha cambiado y que ahora no hago y no haría y es que cuando empezamos a salir tú y yo justo los primeros meses nos dejamos llevar un poquito por la mala comida, por la comida basura y cuando teníamos algunas citas, cuando quedábamos en tu casa, que teníamos la casa para nosotros solos y podíamos quedar ahí, preparábamos comida que bueno, no era la más saludable, nos dejábamos llevar mucho por pizzas, hamburguesas, postres.
Como que el momento nos llevaba a estar felices, disfrutar, íbamos al supermercado y comprábamos mucha comida basura y eso ahora no lo haría porque no es saludable y en poco tiempo yo cogí unos cuantos kilos.
Sí, la verdad es que comíamos muy mal y quedábamos, creo que hacíamos como una cena todos los jueves si no recuerdo mal, no me acuerdo mucho, fue hace mucho tiempo, pero sí que los jueves quedábamos y siempre cenábamos ahí y un día cenábamos dos pizzas, otro día dos hamburguesas cada uno con patatas, o sea, unas cosas, unas cantidades absurdas la verdad.
Claro, yo ahora ya no es que no lo haga por solo salud, es que no puedo comerme eso de hecho a veces hacemos una hamburguesa y la mayoría de las veces ni siquiera soy capaz de acabármela.
Entonces pienso en todo lo que comía en esa época y es que sería imposible para mí ahora.
¿Bueno, pues yo voy a decir algo parecido porque yo en esa época comía bastante peor que ahora, comía muchos dulces, mucha bollería y concretamente recuerdo que casi cada semana iba al supermercado, los viernes solía ser el día que iba e iba a comprar una cosa en concreto iba a comprar bollería al kilo porque?
Porque hay una sección en el supermercado que puedes comprar diferentes productos de bollería y son muy baratos y los compras al peso y compraba casi un kilo de bollería, donuts, palmeras de chocolate, bueno, diferentes productos así de bollería, o sea, basura.
Todavía lo tomo a veces, pero claro, yo lo hacía todos los fines de semana y compraba un kilo más o menos y lo comía a lo largo del fin de semana.
Cuerpo, Rebe, La verdad es que no, que lo que hicimos durante esos meses no es nada saludable.
Entonces podemos decir que estamos en nuestro prime ahora, como se suele decir así de forma más moderna.
Y venga, si hacemos la pregunta al revés, ¿Qué no comías en el 2017, que ahora sí que comes Y que si yo viajase el pasado y te dijese Rebeca, en el 2026 te va a gustar esta comida, tú es imposible?
Pues la verdad, Roi, como te decía antes, en lo que como en casa, creo que no he cambiado.
Mantengo Vale, pues yo soy lo contrario a ti, porque sí que tú siempre has comido de todo y tal.
Es decir, solo me gustaban unas pocas cosas y había un montón de cosas que no me gustaban.
Casi no comía verdura, bueno, un montón de cosas no me gustaban directamente el tomate, por ejemplo, no me gustaba ensalada, bueno, a veces comía ensalada pero la comía sin ganas.
Entonces, bueno, había un montón de cosas que no me gustaban que ahora sí que me gustan.
Entonces, si tú me dices a mí en el 2017 que me iban a gustar todas estas cosas, bueno, alucinaría, no me lo creería, la verdad.
Pues eso, antes no te gustaba ni el tomate ni el jamón serrano, no comías mucho aguacate y sin embargo ahora una de tus comidas favoritas es hacerte una tosta de guacamole con tomate y jamón.
Entonces es como absurdo lo mucho que te gustan ahora algunos alimentos que antes ni querías probar.
De hecho, mi madre siempre se ríe mucho contigo sobre este tema porque dice que te ha visto cambiar un montón estos últimos años.
Antes cuando venías a casa tenía que hacer platos muy concretos y ahora te gustan un montón de cosas.
Venga, Pues Rebe, siguiente ¿Qué rutina diaria tenías que hoy en día te parecería impensable o no te gustaría nada?
Otra cosa que creo que he mejorado es el tema de dormir, porque en la época de la universidad dormía muy pocas horas, al final me acostaba bastante tarde muchas veces por ver una serie, una película o estar hablando con alguien por el móvil y al final me acostaba muy tarde y al día siguiente tenía clases, así que al final dormía muy pocas horas durante la semana y eso me llevaba a dormir muchas horas el fin de semana y perdía mucho tiempo libre el fin de semana.
Entonces eso creo que es algo que he mejorado y que ahora no me plantearía acostarme tan tarde sabiendo que al día siguiente tengo que hacer cosas.
Pues yo bastante parecido a ti, yo también iba a dormir muy tarde a la una de la mañana, a las dos, dependía del día, pero los fines de semana iba a dormir a las 4 de la mañana o así, sabes, o sea, me gustaba trasnochar, me gustaba estar por la noche delante del ordenador y tal, Claro, otros días salía de fiesta y ya cuando sales de fiesta no llegas a casa hasta las 6 o hasta las 7 de la mañana, o sea, una locura.
Y claro, me levantaba muy tarde los fines de semana, por la semana no, porque tenía que trabajar y tal, pero claro, como dormía pocas horas por la noche, ¿Qué hacía?
Y esta es otra rutina que hoy en día, bueno, algún día puedo echarme una siesta, pero no como las que me echaba yo con veintipocos años.
De hecho, sobre este tema hablábamos el fin de semana con unos amigos y comentábamos que te das cuenta de que te haces mayor cuando dejas de quedar para salir de fiesta y empiezas a quedar para desayunar o tomar algo al mediodía.
Ahora ya preferimos disfrutar el fin de semana, las horas de día por la mañana incluso, que perderlas por salir de noche el día anterior ya no disfrutamos tanto eso de salir hasta las 6 de la mañana, entonces ahí creo que te das cuenta de que has pasado una barrera.
Ya, A ver, esa es una rutina que yo tenía y que seguramente tú también, la de salir todos los fines de semana.
Yo casi todos los fines de semana salía, por lo menos el viernes y claro, era salir de noche, yo bebía bastante alcohol cuando salía de fiesta en esa época y claro, para mí eso es impensable.
Yo siempre digo, para mí hoy en día salir de fiesta no es un plan que exista en mi cabeza, no es como una opción, oye ¿Y si salimos de fiesta?
Que a ver, es cierto que hay gente de nuestra edad que todavía disfruta de salir de fiesta y les gusta, pero en mi caso personal es algo que detesto, o sea, sí que puedo ir a tomar algo o ir a una fiesta durante el día y tal, eso está guay, pero eso de salir de fiesta hasta las 6 de la mañana y tal es impensable hoy en día.
En este sentido somos un poco diferentes, porque yo aún puedo hacerlo, aún no soy tan vieja como tú, pero creo que ya no es un plan que disfrute tantísimo, prefiero otras cosas, entonces sí que esa rutina la he perdido un poco.
Y al revés, si vamos a qué rutinas tengo ahora que antes jamás me hubiese imaginado, pues creo que por ejemplo ahora dedico mucho más tiempo a cuidarme, a el cuidado de la piel, cosas así, que antes no le daba ningún tipo de importancia, era algo que ni siquiera, no sé, era un tema que no había ni valorado en mi mente, no había espacio para eso.
También dedico mucho más tiempo, por ejemplo a leer antes de irme a dormir, y antes no tenía sentido para mí ponerme a leer por la noche pudiendo ver una serie, una peli, después de haber estudiado, leer no tenía sentido, no me parecía entretenido.
Yo hace ocho años cuando pensaban caminar, pensaban una tortura, pensaba que era algo pues bueno, no tienes más alternativa, no encontraste un sitio para aparcar cerca del sitio al que quieres ir y tal, pero era algo que no me gustaba, de hecho mis amigos a veces iban a un monte que hay a las afueras de la ciudad a caminar y yo no iba, cuando era ese plan decían vamos a caminar a este monte y yo no iba porque decía qué plan más aburrido y ahora me encanta.
Sí, y siempre quiero ir a ese monte que mis amigos iban y qué pena porque ahora lo pienso y digo joer, cuántos planes guays me he perdido con mis amigos porque no me gustaba caminar en esa época pero no, no me gustaba caminar, subir escaleras, moverme en general y ahora curiosamente sí que me gusta caminar y para mí ir a dar un paseo o ir a hacer una caminata es un plan súper guay y es algo que hago casi todas las semanas Y venga, siguiente pregunta ¿Cómo ha cambiado tu forma de vestir?
Tu ropa, tu vestimenta ¿Ha cambiado mucho en estos 8 años o vistes igual que antes?
Creo que mi estilo no ha cambiado mucho, más o menos es el mismo, siempre te vas adaptando un poco a la moda de cada momento porque al final la moda cambia mucho y.
Y un año se llevan un montón los pantalones pitillo y al año siguiente los pantalones acampanados y tú te vas adaptando pero creo que mi forma de vestir es bastante parecida lo que sí que ahora creo que me conozco mejor a mí misma y sé que me sienta mejor qué cosas me quedan bien y qué cosas no y priorizo más que me siente bien a mí que que esté de moda porque algo se lleve no lo voy a usar si yo sé que a mí no me favorece mucho entonces en ese sentido creo que ha cambiado eso y también creo que ahora me interesa mucho más, ahora veo más información sobre moda, maquillaje y cosas así, algún vídeo de vez en cuando o bueno, me interesa un poco el tema en comparación con antes.
Antes la verdad, cuando estaba en la universidad cero importancia a esto e iba a una tienda y me compraba lo primero que veía que más o menos se llevaba y que me gustaba y punto.
Yo creo que nunca he vestido peor que ahora, voy a ser totalmente honesto pero claro, quizás porque antes todavía tenía que buscarme a una novia, convencer a alguna chica de que era un buen partido.
Entonces claro, vestía bastante bien, llevaba camisa y todo, o sea, iba bastante bien vestido, pero poco a poco con el paso de los años me he ido acomodando y ahora de hecho mi sitio favorito para comprar ropa, mi tienda favorita es Decathlón, o sea, la tienda de deporte, La mitad de la ropa que llevo es de Decathlón, bueno, Decathlón no sé cómo lo pronuncia la gente, pero yo digo Decatlón, que es una pronunciación un poco rara, pero bueno, así lo pronuncio yo.
La verdad es que sí, que la mayoría de tu ropa es del Decathlon, pero creo que últimamente.
Roi, voy a decir algo a tu favor y es que en los últimos meses sí que has mejorado un poco.
Venías, claro, como en una montaña rusa, estabas bajando, bajando, bajando y ahora estás remontando ahí un poquito, estás volviendo a subir porque incluso alguna persona te ha dicho últimamente que vas bastante guapo.
Un día me vi vestido con un chándal mugroso, sucio, roto, no sé, y dije ¿Pero qué hago con mi vida o me vi al espejo y cuántos días hace que no me veo al espejo?
Historia, no lo sé, no sé qué día cambió todo, pero sí que en los últimos meses has mejorado bastante.
Y cuando hablamos de forma de pensar, a ver, podemos referirnos a muchas cosas, pero por ejemplo, sobre temas de política o temas que la gente suele darle.
Mucha importancia, creo que lo que más puedo destacar es que ahora tengo más capacidad para entender distintos puntos de vista.
Antes quizá veía todo más como blanco o negro, Si no pensabas de una forma, pensabas de la otra.
Si una persona no pensaba como yo, ya pensaba que a lo mejor me iba a caer mal o algo así.
Y creo que ahora veo mucho más toda la gama de grises y soy capaz de entender muchos más puntos de vista diferentes, de hablar con un montón de personas diferentes que tienen ideas distintas a las mías y creo que soy capaz de incluso entender el punto de vista de una persona o cambiar incluso lo que estoy pensando.
Si alguien es capaz de convencerme sobre otro tema, creo que estoy un poco más abierta que hace 9-10 años.
Pues en este caso hemos evolucionado de una manera muy similar, porque yo me siento igual.
Pero luego hay otras cosas que, bueno, que aunque tengo una opinión, reconozco que los del lado contrario, llámale como quieras, pueden tener argumentos que también tienen sentido y en algunas cosas ni siquiera estoy seguro si estoy a favor o en contra.
Y esta suele ser una forma de pensar que está bien, pero te genera un poco de discusiones, porque claro, yo discuto con todo el mundo, porque si uno está a favor de algo, discuto con él, y si está en contra otra persona de esa misma cosa, también discuto con él.
Pues tengo un amigo que piensa de una forma y como que le rebato el argumento contrario y luego el que piensa de la forma contraria también se lo rebato.
De hecho yo a veces acabo como poniéndome de parte de la persona que está como en desventaja, que a lo mejor solo hay uno en la mesa o algo así, e intento como ayudar o posicionarme, creo que soy como un árbitro, muchas veces me pongo como en la posición del medio e intento que la gente se entienda en ambos sentidos, pero creo que realmente lo que más resume es que no me gusta la gente radical.
Ahora intento como que entendamos que se puede pensar de formas muy variadas y sobre distintos temas y no tanto ser como muy radicales en todas nuestras ideas.
No creo, porque realmente tampoco he sido nunca una persona muy de discutir o de que me interesen demasiado esos temas, como darle mucha importancia y estar siempre debatiendo sobre temas de política o cosas así.
A ver, y está bien, porque aunque oye, a lo mejor sí que puedes decir, oye, tienes que posicionarte en ciertos temas porque no se puede ser ambivalente todo el tiempo.
Lo que pasa hoy en día, que hay tanta polarización, bueno, es lo que se habla siempre, pero es verdad que personas que piensan de forma distinta les cuesta conversar o llevarse bien.
Y no podemos dejar que los temas de la política y tal nos afecten a las relaciones personales.
Entonces por eso también me gusta ser un poco neutral, porque tampoco quiero que la política me separe de la gente que me cae bien o de la gente a la que quiero.
La verdad es que aquí también he cambiado bastante porque cuando tú y yo nos conocimos, por ejemplo, estaba en la universidad y en ese momento mis relaciones más cercanas, mis amigas más estrechas eran de la universidad.
Siempre hacía planes con compañeras de la universidad, eran mi grupo cercano con quien hacía todo y sin embargo esa relación se rompió por completo al acabar la universidad y de hecho ahora no mantengo el contacto con ninguna persona de la universidad y ahora mi grupo más cercano, mis mejores amigas, no están relacionadas con la gente de esa época.
Sí, se mantienen de hecho amigas que tenía de antes de la universidad y que quizá en esa época nos distanciamos un poquito por estudiar en sitios diferentes y tal, pero al acabar la universidad nos volvimos a unir y ahora es el grupo más unido que tengo.
Tenemos que salir más y conocer a más gente y no pasar tanto tiempo juntos que si no nos vamos a convertir en una sola persona, vamos a ser como un alien o algo raro.
Bueno, pues a mí lo que me pasó es que también tenía bastantes amigos de la universidad pero los perdí.
No fue que se rompiese la amistad al acabar la universidad, sino que poco a poco, con el paso de los meses y los años fuimos perdiendo el contacto y bueno, son cosas que pasan.
Pero bueno, sigo manteniendo mis amigos de toda la vida, que los conozco desde el instituto, que tenemos una relación buenísima, la verdad, y nos lo pasamos genial Y de hecho este fin de semana vino un amigo mío aquí a Vigo de visita porque él vive en Madrid y vamos a hacer muchos planes, así que sigo teniendo amigos.
Pero sí que es cierto que te da un poquito de pena cuando recuerdas la época universitaria o cuando eras más joven y tenías ciertos grupos de amigos y que los hayas perdido.
Esto al final pasa mucho también al acabar la universidad y en estas épocas en la que empiezas a buscar trabajo porque mucha gente tiene que cambiar de ciudad, se mudan.
Entonces es difícil también mantener el contacto con personas que ves una o dos veces al año.
Venga, Rebe, vamos a hablar de nuestra relación, pero no vamos a entrar muy en detalle porque si no estaríamos aquí todo el día y aparte es algo que siempre acaba surgiendo en alguna conversación.
Pero bueno, si tuvieras que resumir en una frase o en dos frases cómo ha cambiado nuestra relación de pareja en estos ocho años, ¿Qué dirías?
Por aquel entonces estábamos empezando todo es muy diferente, a lo mejor es todo como más nuevo, más intenso incluso.
Pero ahora creo que nos conocemos muchísimo, los oyentes ya lo ven, somos casi una persona todo el tiempo.
Pasas por muchos obstáculos también a lo largo de una relación, ir a vivir juntos, congeniar la convivencia, ser capaz de gestionar un hogar juntos y todo esto.
Pasas por muchos obstáculos y creo que todo eso también te lleva a estar más unido en muchos sentidos.
Y aunque oye, han pasado ya muchos años y no sé si se ha perdido la chispa al principio, pero creo que no, porque creo que estamos muy conectados y seguimos muy enamorados.
¿En esa época no tenías trabajo porque todavía estabas en la universidad, pero tenías alguna idea del trabajo que te gustaría tener o pensabas en eso?
La verdad es que no lo tenía muy claro y no me imaginaba nada en concreto porque como aún estaba estudiando, creo que mi idea principal era acabar los estudios y según qué asignaturas me gustasen más, cuáles se me diesen mejor, enfocarme un poco.
Por eso al acabar la carrera y buscar un trabajo relacionado, quizá apostaba un poco más por el ámbito del marketing, porque de mi carrera era la parte que más me gustaba.
Lo que no me imaginaba en absoluto es estar haciendo lo que estoy haciendo ahora.
La verdad es que es algo que ni se me pasaba por la cabeza, incluso trabajar contigo, no digo en ese momento porque acabamos de conocernos, pero ya cuando llevamos unos años tampoco era algo que me plantease acabar trabajando contigo, dedicarnos a lo mismo.
Siempre pensé que íbamos a tener trabajos separados, pero bueno, las cosas se fueron dando así y ahora estoy contenta, así que La vida siempre te sorprende, nunca puedes preverlo todo.
Yo en esa época, es la famosa historia mía de que trabajaba en una consultoría de comunicación y que estaba triste y aburrido.
Bueno, los oyentes que no lo sepan, otro día la cuento porque es una historia larga.
Pero bueno, en resumen, yo acaba de dejar un trabajo en el que estuve seis meses y era un trabajo muy aburrido y no me gustaba, entonces lo dejé y quería hacer algo para ganar dinero, ni ganar dinero para tener un sueldo para poder vivir.
Entonces una idea que tuve, que la empezamos con Paco, fue este proyecto Hoy hablamos y yo la verdad es que nunca pensé que llegaríamos a tener este éxito.
Que a ver, no es que seamos aquí un podcast, que salgamos en la portada del New York Times, también sería raro que un podcast saliese en un periódico, no se podría escuchar.
Pero bueno, no imaginaba que íbamos a tener este éxito dentro de este nicho, este pequeño nicho de aprender español de nivel intermedio avanzado.
En esa época, fíjate, pienso ahora mucho más en el futuro que cuando tenía veintipocos años, que quizás normal, porque en esa época vives más en el presente, te centras en tu día a día en lo que vas a hacer el fin de semana.
Ahora quizá te enfocas más en planificar el resto de tu vida, en calcular las cosas para que todo vaya bien cuando tengas familia, tener una casa, bueno, ese tipo de cosas.
Que aún así no hay que perder eso, Rebe, que yo a veces siempre estoy pensando en el futuro.
Pues no hay que dejar de pensar tanto en el futuro y vivir el presente, que es lo importante.
No era mucho dinero, pero aún así, con ese dinero podría haberme hecho ciertos viajes y tal.
Hombre, la verdad es que hablas como una persona que se está arrepintiendo en sus últimos años de vida.
Y cuando tenía 20 años me gustaba mucho viajar, pero viajé poco porque era muy rata y pensaba, uy, no quiero gastar tanto dinero, prefiero ahorrarlo, tío.
Entonces, si nos está escuchando algún veinteañero o algún padre de veinteañero, anima a tu hijo a viajar, a gastarse el dinero en viajes y en experiencias.
¿Tampoco es bueno al final pensar de esa forma de voy a gastar todo lo que tengo y derrochar?
Pero sí que es cierto que no es bueno el otro punto, el de no gasto nada y al final me pierdo ciertas experiencias que quizá muchas veces pensamos ya haré esto en el futuro y luego cuando llega ese futuro ya no te gusta lo mismo, ya no disfrutas de las mismas cosas, ya no te apetece hacer algo.
Yo en mi caso no es solo que fuese rata o no, sino que estaba estudiando y no tenía mucho dinero.
El dinero que tenía era el que necesitaba para vivir y hacer algún plan el fin de semana.
Y si hacemos la pregunta al revés, ¿Hay algo en lo que ahora gastas dinero que en su momento pensarías es absurdo gastar dinero en eso?
Era el típico que decía cuando te compras un iPhone o algún producto de Apple estás pagando la marca y te están timando porque es súper caro.
Porque claro, he comprado un ordenador y he dicho ostras, el ordenador este va muy bien, el MacBook.
Eres muy débil, te dejas convencer muy rápido y una vez te enganchan ya no puedes salir de ahí.
Y yo antes desayunaba plátanos, pero ahora desayuno manzanas también porque tengo lo de Apple tan metido en la cabeza que desayuno manzanas visto de verde.
No sé, bueno, visto de verde porque las manzanas las asocio con el verde, pero también hay manzanas rojas.
Bueno, pues a veces soy un poco como Steve Jobs, repitiendo la ropa, llevando siempre la misma ropa, seguro que él también compraba en Decathlon porque con esa ropa que llevaba yo en mi caso.
No gasto mucho en algo que antes hubiese dicho qué hace, es menuda tontería quizá ahora gasto algo de dinero en cosas como pues cuidado de la piel, como mencionaba antes, que a lo mejor le dedico más tiempo y antes ni siquiera me hubiese planteado comprarme algo así o cosas de maquillaje, por ejemplo, ahora me gusta bastante el tema del maquillaje y tengo una variedad de productos para poder hacer distintos maquillajes y antes la verdad es que no me interesaba en absoluto, entonces tenía pero tres productos contados, o sea, en un mini neceser cabía todo lo que yo tenía y.
Y ahora compro más cosas de este tema pero tampoco gasto en nada así muy especial.
Sí que hay una cosa Roi, que gastamos juntos que antes criticábamos, que también éramos un poco haters, podemos decir, por eso de que antes quizá éramos más radicales, que comentábamos, ahora somos más abiertos y es que antes criticábamos mucho o veíamos como una estupidez pedir comida a domicilio que que nos trajeran de un restaurante comida a casa siempre pensábamos, pudiendo hacerlo nosotros, cómo vamos a gastarnos el dinero en eso también quizás que no teníamos mucho dinero pero ahora valoramos mucho el acabar de trabajar por ejemplo un jueves o un viernes y acabar de trabajar y pedir algo para cenar e incluso es un momento especial de nuestra semana, pedimos algo, yo que sé, al restaurante chino y que nos traigan la cena, es como un momento un poco diferente a lo largo de la semana entonces sí que es algo que antes hubiésemos criticado y que ahora hacemos.
Sí, y de hecho el tiempo que yo estuve viendo solo en el piso la primera vez que viví solo estuve allí un año y medio y tú venías cada fin de semana y nunca pedimos comida a domicilio en un año y medio ningún fin de semana.
Sí que alguna vez íbamos a algún restaurante, no mucho tampoco, tengo que reconocerlo, pero sí que me parece curioso que en un año y medio ni una.
Sola vez, aunque es un poco volver a lo de siempre, si no tienes mucho dinero, yo por ejemplo estaba en la universidad, pues prefieres ir al supermercado, comprar y hacerte tú una cena que pedir a domicilio que al final te va a salir más caro, entonces Bueno, también tiene un poco que ver con eso.
¿Entonces, quién sabe, porque seguramente tenemos esta conversación dentro de 10 años y hablamos sobre cómo era yo con 31 años, con 32 años, hace 10 años, cómo era?
Pues sí, al final la vida va cambiando, vas aprendiendo muchas cosas tú mismo vas cambiando y la forma que tienes de ser ahora no va a ser nunca la misma en unos cuantos años.
De hecho recuerdo que una vez te lo dijo una persona, un señor que dijo Roi, ¿Tú crees que ahora estás ya como definido que siempre vas a ser así?
Y yo te digo que en unos años vas a pensar cosas muy diferentes a las que piensas ahora.
Y en el momento te sorprendió porque pensaste, bueno, yo creo que ya soy bastante maduro, ya tengo una forma de pensar bastante definida, no creo que cambie mucho.
Entonces creo que a todos nos pasa y a todos nos seguirá pasando a lo largo de la vida.
Sí, de hecho eso que me dijo aquel chico tiene un nombre, no recuerdo el nombre, pero es un sesgo que tenemos los seres humanos, que precisamente pensamos que ya estamos completos siempre, a pesar de que a lo largo de los años hemos cambiado mucho en el momento ya está, no voy a cambiar, voy a seguir siendo así, me van a seguir gustando estas cosas, cuando no es verdad, porque durante los años anteriores has cambiado mucho.
Y lo que hoy te gusta hacer, quizá no te guste tanto hacerlo dentro de 10 años, no lo sé, pero bueno, vas a cambiar.
Y bueno, Rebe, lo dejamos aquí, ya hemos hablado mucho de nuestra vida, de nuestras cosas, que nos deje un comentario.
Bueno, pues lo dejamos aquí entonces, Roi, un saludo para ti y para todos los oyentes.