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El genial escritor colombiano Gabriel García Márquez La mejor noticia no es siempre la que se da primero, sino muchas veces la que se da mejor.
Existe una película maravillosa del año 1976 llamada Todos los hombres del presidente.
Es una película protagonizada por dos actores, Robert Redford y Dustin Hoffman, y que ganó cuatro premios Oscar.
Cuenta cómo dos periodistas del periódico The Washington Post empiezan una investigación aparentemente sencilla que acaba destapando el famoso caso Watergate.
Ya sabes, ese escándalo que provocó la dimisión del presidente Richard Nixon en el año 1974.
Ese periodismo paciente que llama por teléfono, toca puertas y verifica cada dato antes de publicarlo.
Una frase que se asocia precisamente a los dos periodistas reales de aquella Bob Woodward y Carl Bernstein.
Para ellos, todo buen reportaje no era más que la mejor versión alcanzable de la verdad.
Una frase preciosa, verdad, porque reconoce que la verdad absoluta a veces es difícil de conseguir, pero el periodista debe acercarse a ella por todo lo que pueda.
El periodismo, tal y como lo conocemos hoy día, surge gracias a uno de los mayores inventos de la historia.
Allá Por el año 1440, la imprenta permitió que los libros y los textos pudieran reproducirse de forma rápida y barata.
Eran una especie de tablillas de noticias que julio César ordenó publicar alrededor del año 59 a.
Y donde se contaban cosas tan variadas como decisiones políticas, juicios, nacimientos, o resultados de combates de gladiadores.
Y si hablamos del primer periódico tal y como lo conocemos hoy nos tendríamos que ir al año 1605.
Fue entonces cuando un hombre llamado Johann Carolus publicó en Estrasburgo un periódico semanal en alemán titulado Relation.
A partir de aquí el avance en los periódicos no deja de crecer y el periodismo se convierte en una forma de comunicación masiva.
Pero no solo eso, el oficio de periodista pasa a ser una profesión de mucho prestigio y se vuelve un arma fundamental en los grandes cambios sociales, políticos e ideológicos de la historia.
Fíjate que en revoluciones como la francesa o la independencia de Estados Unidos el periodismo es clave para cuestionar el sistema establecido.
Es decir, una especie de poder paralelo al poder ejecutivo, legislativo y judicial pero ejercido desde la prensa.
Porque gracias a los avances técnicos se pueden abaratar costes y la producción de periódicos se vuelve más rápida y más barata.
La que se llega a más gente y el periodismo se convierte en un auténtico fenómeno de masas.
Es el momento en que nacen periódicos tan míticos como The New York Times o The Guardian que todavía hoy siguen existiendo.
Algo importante de esta época es que, por decirlo de alguna manera, se profesionaliza la profesión y se establecen los códigos éticos del oficio.
Pero ojo, también empiezan a surgir nuevos medios masivos que compiten con los periódicos como la radio y la televisión.
Es como si la radio o la televisión te dieran la noticia pero el periódico te hiciera reflexionar sobre ella.
Es decir, que En el siglo XX el periodismo era una profesión muy prestigiosa capaz de hacer grandes reportajes de investigación que podían cambiar el rumbo de la historia.
Era un producto en papel y lo primero que hacía mucha gente por las mañanas era leer el periódico para enterarse de lo que pasaba en el mundo.
Los periódicos eran rentables porque la gente los compraba masa y además incorporaban publicidad en sus páginas que ayudaba a financiarlos.
Aunque todavía se venden ejemplares en papel, la mayor parte de la lectura hoy se hace a través de Internet.
Mira lo que dijo un periodista en el año 2008 puede que nuestros padres lean el periódico mientras desayunan por la mañana, pero no conozco a nadie menor de 40 años que siga leyendo la prensa.
Y es que claro, la pregunta que se hace mucha gente es muy razonable ¿Porque voy a comprar un periódico si lo puedo ver en un solo clic?
Y el razonamiento va más allá ¿Por qué limitarme a uno o dos periódicos de mi zona si puedo leer cualquier periódico del mundo sin moverme del salón de casa?
Estas preguntas que parecen sencillas han cambiado radicalmente el sector y la profesión.
Pero la realidad es que la publicidad en Internet les daba a los periódicos muy poco dinero, mucho menos de lo que ganaban con la publicidad impresa.
De hecho, en la mayoría de los periódicos si no estás suscrito no puedes acceder a gran parte del contenido.
Este cambio en el sector al principio en España fue complicado porque muchos lectores lo vieron con malos ojos y les parecía mal.
Pero actualmente prácticamente todos los periódicos tienen muros de pago y solo puedes leer si pagas la suscripción.
Mira lo que dice sobre este tema Julia Preston, que hasta hace no mucho pertenecía a la redacción del New York Times La tecnología te permite alcanzar audiencias en todos los rincones del mundo.
Hubo un tiempo en el que el negocio del periodismo impreso empezó a disminuir y con él las posibilidades del periodismo en general.
Pero hubo decisiones visionarias que lo han vuelto a impulsar gracias a las suscripciones.
Bueno, evidentemente no todo el mundo puede tener tantos suscriptores como el New York Times, pero la idea está clara.
Sin este modelo de negocio sería complicado publicar tantos episodios y dedicar tanto tiempo al podcast.
Por supuesto, no somos un periódico, pero el sector del podcast o de la creación de contenido tiene similitudes con el sector del periodismo.
Vamos a imaginar al consumidor de periodismo digital como una especie de dios que tiene el poder de elegir en un solo segundo qué le gusta, qué quiere saber y qué quiere consumir.
Esto trae dos consecuencias principales para el la inmediatez y la dependencia extrema de los gustos del público.
Fíjate que cuando aparece Internet también surgen medios digitales como The Huffington Post o buzzfeed, por mencionar solo algunos.
En ellos priman las noticias virales, las redes sociales y un periodismo más ciudadano.
Hoy día puede serlo cualquiera, ya sea a través de redes sociales, blogs personales o canales de YouTube.
Esto, por un lado, tiene su parte la democratización de la información y posiblemente una mayor variedad de puntos de vista sobre los hechos.
Es información que puede ser menos sesgada por venir de muchas fuentes distintas.
Pero también ha traído algunos problemas, como la desinformación y las fake news, las noticias falsas.
Es decir, que circulan informaciones que no se han verificado o incluso informaciones que se sabe que son falsas pero que se publican porque generan clics, viralidad o porque cumplen algún objetivo propagandístico.
Fíjate lo que dice una periodista del Washington existían mentiras, todos tenemos memoria de ellas.
Pero ya ha pasado tanto tiempo que la gente sigue creyendo que el bulo es verdad.
Si lo que se prima es tener la información al segundo, ¿Dónde queda eso de trabajar una noticia, contrastarla y no publicarla hasta que esté confirmada por varias fuentes?
Incluso a nosotros mismos nos exigimos tener una opinión casi inmediata sobre cualquier cosa que ocurre.
Pero la verdad es que a veces hace falta reflexionar, pausar y meditar antes de opinar.
La gran pregunta que nos podemos hacer como lectores es ¿Podemos esperar 5 segundos o 5 minutos a cambio de tener información veraz?
Déjame que termine este episodio con las palabras de un periodista a la hora de definir su oficio.
Él decía que el periodismo consiste en comprender, resumir, elegir, informar y explicar con brío, pero con honestidad.
Y ya sabes, si te gusta este podcast y el trabajo diario que realizamos, tu coloración sería de gran ayuda.
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