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Hoy hablamos premium episodio 346 efectos secundarios raros con Rewe Hola amigos, amigas, bienvenidos a un nuevo episodio Premium.
Es un día malo La víspera de la extracción de muela No es como la víspera de un festivo.
Ese es un buen día porque para quien no lo entienda, la víspera es el día anterior a algo.
Entonces cuando es víspera de festivo, si, significa que es el día anterior a un día festivo y es un día en el que estamos contentos.
Pero para Rebe, hoy, de forma graciosa o no tan graciosa, para ella es víspera de extracción de muela porque mañana te quitan la muela del juicio.
Bueno, te lo diré cuando lo haya experimentado, Pero sí me tienen que quitar una muela porque está infectada, bueno, no le interesa esto a nadie.
Bueno, pero mira, ese tema me sirve para hablar sobre el tema de hoy porque hoy vamos a hablar de algunos medicamentos con efectos secundarios extraños o incluso increíbles, sorprendentes, brutales en algunas ocasiones.
Sí, lo que pasa que espero que no me provoque ninguno de estos síntomas ni ninguno parecido.
A ver, has tomado un paracetamol para el dolor de muela y no sé exactamente los efectos secundarios, pero bueno, yo te noto normal.
Primero, antes de nada, obviamente no somos médicos, no somos doctores, no sabemos nada o prácticamente nada sobre medicina.
Esto es un podcast para aprender español y hablar y comentar cosas así un poquito curiosas.
Y el otro día leyendo la BBC vimos un artículo donde hablaban sobre la historia de una escritora que tuvo un problema debido a un medicamento que tomó y tuvo como un efecto secundario un poquito raro, pero le ocurrió que tuvo un problema de compras compulsivas por culpa de un medicamento que no tenía nada que ver con las compras.
Algunos medicamentos concretos que pueden tener efectos secundarios un poquito extraños.
Obviamente no todos los pacientes sufren estos efectos secundarios, suelen ser raros.
Es lo típico que cuando te recetan algún medicamento te pones a leer el prospecto para ver, oye, cómo tomar ese medicamento, las indicaciones que tiene, y a veces por curiosidad pues lees los efectos secundarios que puede tener.
No es algo muy recomendable hacerlo porque luego te angustias un poco y te preocupas más porque tienen normalmente muchos efectos secundarios o posibles, porque en muchas ocasiones el riesgo es muy muy muy bajito.
Pero claro, tú imagínate que te receta el médico algo, te pones a leer los efectos secundarios posibles que podrías tener y uno de ellos es compras compulsivas.
Pero bueno, antes de hablar de esto, yo soy de esos que lee los prospectos, yo soy un poco friki, un poco curioso.
Entonces cuando el médico me receta un medicamento, pues yo me leo los efectos secundarios, le pregunto a la inteligencia artificial de turno.
Yo soy el típico paciente que todo médico odia, porque soy el paciente que piensa, que sabe, que en realidad no sé nada, pero como me informo un poquito por fuentes más o menos fiables, porque nunca te puedes fiar del todo de estas cosas, pues claro, yo como que pienso, bueno, esto es mejor, esto es peor.
Entonces soy de esos pacientes que cuando me ve el médico ya dice bueno, aquí viene el tío este.
Pero oye, también saber un poco informarte siempre es mejor que vivir en la ignorancia.
Aunque es cierto que con los efectos secundarios que puedes tener a veces no es del todo bueno leerlo.
No es que sea malo, porque el conocimiento siempre está bien, pero a veces te puede generar incluso un poco de sugestión, podemos decirlo.
El otro día una amiga comentaba por ejemplo, que su madre estaba tomando un medicamento y que ahora cada vez que le dolía algo, ya lo asociaba directamente a alguno de los efectos secundarios que tenía ese medicamento.
Cuando a lo mejor pues le dolía el brazo porque se había dado un golpe o porque había hecho algún movimiento un poco brusco o algo así, ya lo asociaba este efecto secundario que leí en el prospecto o cosas así.
Yo creo que esto lo comentamos en algún episodio que hicimos en el pasado, que mencionamos algunos estudios donde veían el gran poder que tiene la mente para sugestionarnos y para que nosotros sintamos algo que si no tuviéramos esa información, no lo sentiríamos.
Entonces, si tú sabes que ese medicamento Plaza puede tener ese efecto secundario, seguramente es más probable que lo tengas.
No significa que lo vayas a tener, pero es mejor no saberlo, porque así no te sugestionas, porque la mente es muy poderosa.
Pues era la historia de Sally Gardner, que es una escritora bastante famosa que escribió la BBC, porque ella escuchó un podcast de la BBC donde hablaban de los problemas de los medicamentos para el Parkinson y para el síndrome de Piernas Inquietas.
No vamos a entrar en detalles sobre estos medicamentos porque nosotros no sabemos sobre este tema, ¿Vale?
Pero bueno, un medicamento que recetan algunas personas que tienen Parkinson o que tienen el síndrome de Piernas Inquietas, que bueno, como el propio nombre indica, es un trastorno en el que se te mueven las piernas sin que tú puedas controlarlo.
Y lo que le ocurría a esta mujer es que le dificultaba dormir, le provocaba insomnio, ese movimiento, las piernas.
Entonces le recetaron este medicamento y lo que ella no sabía, Rebe, es que un posible efecto secundario, que es un poquito raro, pero que le ocurre a algunos pacientes, es como un comportamiento compulsivo.
Entonces hay casos de gente que se vuelve ludópata, adicta al juego, que realiza compras compulsivas, adicta al sexo, a la comida.
Exactamente, es un medicamento que como posible efecto secundario te genera especie de compulsividad.
Que a ella le recetaron este medicamento para aliviar sus síntomas y efectivamente funcionó, ese medicamento alivió sus síntomas de inmediato, pero su médico pues nunca le advirtió de estos posibles efectos secundarios que iba a tener y pues seguramente en el prospecto tampoco lo pondría o no lo leyó, No lo sé.
Que sí ella desarrolló esa adicción compulsiva, en este caso a las compras, y esto la llevó a gastarse unos 650 mil dólares a lo largo de varios años.
Ojo, la cantidad de dinero que se gastó por culpa de un medicamento que era para hacerla estar mejor.
Al final te tomas un medicamento para curarte y provoca que te gastes miles y miles de dólares.
Sí, sí, le salió cara la enfermedad, hay que decirlo, obviamente no hay que reírse con estas cosas, pero.
Claro, también coincidió que ella se estaba volviendo más famosa y exitosa con sus libros y justo el dinero que empezó a ganar no lo podía ahorrar porque claro, por culpa de este medicamento aparentemente se volvió adicta a las compras.
Y ella decía que claro, que era un comportamiento como absurdo porque ella misma como que sentía que estaba haciendo cosas absurdas, pero no podía parar.
Por ejemplo, dice que compró el mismo par de zapatos 5 veces el mismo par, pero era como que se volvió adicta, era comprar, comprar, comprar.
Rebe, a ti que te gustan los perros, las mascotas, compró diez camas distintas para su Yorkshire.
A ver, tiene que ser una situación complicada, porque tú ponte en su situación, al final tú eres consciente de cierta forma de que te estás comportando una forma absurda de lo que estás haciendo, no tiene sentido o que no puedes controlarlo, porque si te compras varias veces el mismo par de zapatos, compras 10 camas para tu mascota.
Se compró una bañera de 34 mil dólares, empezó a gastar en arte, en viajes a boutiques en París, decoradores carísimos para su vivienda.
Ella misma supongo que se daba cuenta de que estaba gastando de forma que ella no podía controlar, pero al mismo tiempo, claro, no puedes controlarlo, entonces tiene que ser muy complicado estar en esa situación.
Y también, claro, lo que ocurre es que tú no piensas que estés enfermo o que ese comportamiento te esté provocando un medicamento o una enfermedad o cualquier cosa, piensas que es tu comportamiento, piensas que es algo normal o se me está yendo un poco la olla, pero no te das cuenta de que puede ser algo externo que te lo esté provocando, que no sea un comportamiento normal, sino que estés influenciada por algo.
Llegó un punto que incluso mentía a sus amigos porque le daba vergüenza admitir que estaba gastando tanto dinero.
Entonces mentía sobre esas compras e incluso negaba que estaba estrenando la ropa.
Si esto ya tiene muchos años, pero si llevas la etiqueta puesta, cómo que tiene muchos años.
De hecho una amiga llegó a recorrerse las tiendas de su ciudad pidiéndole ella misma a los dependientes que no le vendieran más cosas, que no le vendiesen nada.
Imagínate la gravedad de la situación, porque al final si tiene que alguien llegar a este extremo es porque realmente tú tienes un problema.
Lo que a mí me llama la atención es que al final, o lo que me da incluso un poco de lástima, es que seguramente cuando estaba viviendo esta situación, al no ser consciente de que era un medicamento el que le provocaba esto, se sentiría muy mal consigo misma, porque sentiría que era su responsabilidad, que era ella la que estaba haciendo algo mal, y seguramente la gente la juzgaría mucho por lo que estaba haciendo, sin darse cuenta de que no lo podía controlar, que no era su responsabilidad.
De hecho, ese también, al margen de que esto fuera causado por el medicamento, también es el problema de las adicciones, que solemos como echarle la culpa a la persona que las sufre.
Pero es un poco complicado, porque sí que es cierto que mucha gente, al margen de los efectos secundarios de este medicamento, me refiero a que mucha gente empieza con alguna adicción, imagínate con apuestas, ludopatía, y luego cuando ya son adictos, claro, les echas la culpa por su comportamiento, dices, deja eso o, o realmente son prisioneros de su mente y no pueden dejarlo, porque claro, a veces decimos, va, te gastas todo en apuestas, eres tonto, deja eso.
Pero es que no puedes, esa persona es adicta, está enganchada, hay algo en su cerebro que le impide dejar ese comportamiento compulsivo y sigue y sigue y sigue.
Y yo creo que todos hemos conocido a personas que estaban enganchadas a las apuestas, por ejemplo.
Yo he conocido alguna persona que tenía algunos problemas con el juego, no cosas tan graves como le pasó a esta mujer, porque al final esta mujer gastó un montón de dinero, pero sí casos que decías, hay algo ahí en tu cerebro que hace que seas adicto a.
El caso de esta mujer es que ella estaba ganando dinero, entonces podía permitirse gastar mucho dinero.
Pero en su caso, además dejó de escribir libros infantiles, que era con lo que estaba triunfando, y publicó una novela erótica bajo un seudónimo, no con su nombre real, y es algo que ahora ella sospecha que tampoco habría hecho si no hubiese sido por culpa de ese medicamento.
Ella cree que nunca hubiese hecho eso si no estuviese bajo esos efectos, porque no es una decisión que hubiese tomado a mejor con la mentalidad que tiene ahora.
Pero sí que es cierto que si el medicamento le provocó estos comportamientos compulsivos, y uno de los efectos que también se menciona en otros casos y otros pacientes es la hipersexualidad, como volverse adicto al sexo, a la pornografía, obsesionarse con eso, pues puede ser que su cerebro también estuviera afectado por ese medicamento y que ella estuviese pensando más en sexo.
Y claro, la mujer tenía que escribir libros infantiles, pero su mente estaba pensando en otras cosas.
Y todos podríamos pensar, bueno, la situación era bastante grave, se darían cuenta rápido de que estaba teniendo un problema.
Pues no, ella no ha tocado durante 20 años, Roi, o sea, tardó bastante tiempo en darse cuenta de que esto estaba relacionado con el medicamento.
Se enteró realmente cuando su hija le pasó un podcast de la BBC, y al escuchar ese podcast reconoció su propia historia.
Se dio cuenta de que lo que estaba experimentando sonaba igual que lo que estaba escuchando.
Claro, es que su hija escuchó ese podcast que hablaban precisamente de los posibles efectos secundarios de compulsividad que podría tener ese medicamento.
Y entonces ahora ella dice que ha bajado la dosis, pero no pudo dejar de tomar el medicamento porque es el único que le funciona para su trastorno es ese caso en el que algo te puede estar haciendo un poco de daño, pero no puedes dejarlo, porque si lo dejas te hace más daño todavía ese trastorno o esa enfermedad.
Pero dice que claro, que cada vez que compra alguna cosa tiene que preguntarse si ella está decidiendo comprar eso o es el efecto secundario del medicamento.
Tiene que ser realmente compleja su vida a nivel de compras o cosas así, porque cada vez que quieres comprar algo, tienes que pensar ¿Realmente lo quiero?
Supongo que ahora se planteará más profundamente si quiere hacer cada cosa que hace.
Y a ver, no sé, todos conocemos casos de personas que hacen compras un poco absurdas, que malgastan su dinero o lo despilfarran y no están bajo los efectos de ningún medicamento.
Entonces, claro, obviamente, si tú antes no eras así, si de repente empiezas a tomar ese medicamento y cambias radicalmente, sí que es probable que sea el medicamento el que te está afectando.
Es complicado diferenciar tus decisiones personales como persona, como ser humano, y lo que puede estar influenciado por el medicamento.
Venga, pues vamos con más historias precisamente también de este tipo de medicamentos.
Y de hecho fue el primer juicio sobre adicción al juego debido a este medicamento.
Entonces un policía jubilado empezó a tomar un medicamento para el Parkinson en 1997.
Luego, después de unos años, en el 2002, desarrolló una adicción al juego que le costó 260 mil dólares.
Y en el caso de este hombre, él decidió demandar a la empresa fabricante de este medicamento.
Y en el juicio ROI se presentaron los resultados de los ensayos clínicos que hasta el momento eran secretos, pero que demostraban que la farmacéutica sí sabía ya de antemano que el medicamento podía causar conductas compulsivas, pero decidieron ocultarlo.
Por esa razón él ganó el juicio, porque pudo demostrar que ellos ya sabían que esto podía pasar, pero no informaron a la gente de que podrían tener ese efecto secundario.
Ya es algo que de hecho, en algunos países los médicos están obligados a informar a los enfermos de Parkinson que pueden tener este tipo de medicamentos, pueden tener este tipo de efectos secundarios.
Porque hay bastantes casos, no es algo anecdótico, no es el típico caso raro que no le pasa a casi nadie, sino que se han documentado bastantes casos.
De hecho, había un dato que decía que el 17% de los pacientes con Parkinson que toman medicamentos agonistas de dopamina desarrollan algún trastorno de control de impulsos.
De hecho, la farmacéutica Pfizer llegó a un acuerdo de varios millones de dólares con 172 pacientes en Australia, solo en Australia ya fueron 172, que afirmaban que estos medicamentos les habían llevado también a desarrollar adicciones que ellos no tenían antes, ya fuese al juego, al sexo, a las compras, a diferentes casos según la persona.
Y eso es lo interesante, que eran personas que antes de tomar ese medicamento no iban al casino, no apostaban, no tenían este tipo de comportamientos.
Una historia de un hombre de 52 años que perdió 100 mil dólares en casinos después de haber jugado solo una vez en su vida.
Es decir, antes de tomar el medicamento sólo había jugado una vez en su vida, pero cuando empezó con este tratamiento, perdió 100 mil dólares en casinos.
Y lo curioso es que no fue él el que habló de esto con su médico, con su neurólogo.
En este caso fue su mujer quien informó a su neurólogo porque le parecía que su marido había cambiado rápidamente de forma completa.
Esa mujer que confió así este no es mi marido, no es la persona de la que yo me enamoré.
Otra persona podría haber oye, paso de este hombre, me ha sido infiel, se ha vuelto adicto al juego, lo dejo y rehago mi vida porque esta persona ya no me interesa, ya no es buena para mí, Ella no, ella dijo algo está pasando con mi marido y este no es él.
Claro, porque tú imagínate la situación, tu marido te es infiel, lo descubres y tu marido te no, es que es el efecto secundario del medicamento.
Pero bueno, en este caso no era un paracetamol, en este caso estamos hablando de un medicamento más potente, más raro, más peculiar Y efectivamente cuando le quitaron el medicamento, cuando dejó de tomar este fármaco, la mujer dijo que volvió a ser el mismo de antes, recuperó a su marido.
De hecho este es un detalle que demuestra esa relación, que ese medicamento es el culpable, porque muchas de estas personas en cuanto dejan ese medicamento rápidamente vuelven a ser ellos mismos.
Pues sí, pero bueno, por supuesto no somos médicos, esto no es un podcast para decir no tomes medicamentos por los efectos secundarios, claro que no, los medicamentos todos tienen efectos secundarios, algunos peores que otros, pero casi siempre es mejor tomar el medicamento y arriesgarse al efecto secundario que no tomarlo.
Casi siempre no tomar el medicamento es la peor de las situaciones, pero obviamente para eso están los médicos, para conocer bien estos datos y sabré ajustar las dosis, el tipo de medicamento para que la vida del paciente sea lo mejor posible.
Pero venga, vamos a ver otro medicamento que no va a ser tan malo, Rebe, vamos a dar algún dato positivo de efectos secundarios que podríamos considerar positivos.
Entonces seguimos con el Parkinson, porque se ve que los medicamentos para el Parkinson alteran mucho a la gente, no sé por qué, yo no conozco esta enfermedad, sé que es una enfermedad fastidiada, pero no conozco los detalles.
Pero hay un medicamento llamado levodopa con el que algunos pacientes ven que desarrollan creatividad artística repentina, o sea, gente que nunca ha sido artística, que no le ha interesado el arte en absoluto, de repente se ponen a pintar cuadros, a hacer esculturas, o sea, es como si yo, Rebe, como si yo ahora me pusiera a pintar, dirías Roi está loco.
Y es curioso Roi, porque aquí sí que es fácil a lo mejor detectar si una persona cambia, a ver, en este caso al menos, pues no es nada tan malo, mejor que te dé por pintar que que te dé por apostar o por comprar compulsivamente.
Pero claro, hay casos de personas que sí tenían cierto interés ya en el arte de forma natural y simplemente como que se les agudiza o aumenta como mucho su creatividad y en esos casos ya es más complicado, porque tú imagínate que tú sí eres artista y de repente simplemente te vuelves muy creativo, realmente para ti incluso es algo bueno.
Entonces puede que no lo asocies con un efecto secundario del medicamento, sino que digas, oye, qué inspirado estoy últimamente, qué bien, cómo mejoro.
Claro, puede que no asocies, pero algunas personas sí que lo asocian, porque de hecho hay casos de algunos pacientes se vuelven conscientes de este efecto que puede tener el medicamento.
Una vez más, es un efecto secundario raro, o sea, no es que le ocurra a todo el mundo que tome este medicamento, pero a algunas personas sí.
Entonces hubo casos de algunos pacientes que como tú bien dices, pues ya eran o ya les gustaba la pintura, la escultura, había algunos incluso que eran profesionales en eso, se dedicaban a eso y otros simplemente eran aficionados.
Pues hubo algunos casos en los que eran conscientes de que el medicamento les daba más creatividad, era como su musa, gracias a ese medicamento tenían ideas buenísimas, entonces ¿Qué hacían?
Pues había casos de que tomaban más dosis de la recomendada por su médico y claro, se obsesionaban, se ponían a pintar como locos.
Entonces casos como éste, ves que había gente que era plenamente consciente de que el medicamento le estaba ayudando.
Pero los casos más curiosos, Rebe, son los de esas personas que nunca te imaginarías que se pusieran a pintar o hacer esculturas.
El caso de este hombre había practicado el dibujo como hobby en la infancia, pues como hacemos un montón de personas, un montón de personas dibujan un poco cuando son niños, luego le lo dejan como hizo él.
Desde entonces no volvió a pintar, fue diagnosticado con Parkinson en el 2011 y a los pocos meses empezar a tomar este medicamento despertó su creatividad y comenzó a pintar, a dibujar e incluso a hacer esculturas.
Entonces ahora pinta incluso de dos a tres cuadros al día, o sea, una persona que no pintaba en absoluto, que no dibujaba, que no le interesaba este mundo, ahora produce de una forma increíble el sueño de cualquier artista, producir tanto cada día.
A ver, y que por supuesto hay casos de personas a las que no les interesó el arte o lo que sea y de repente un día empiezan a pintar.
Y claro, que justo coincida que empiezas a tomar el medicamento y a los pocos meses te vuelves súper creativo y ya es algo que se ha visto en más pacientes.
Pues es probable que sea por el medicamento y no porque ahora te hayas vuelto artístico.
Y además un granjero al que nunca le interesó, porque no sé, todos los que conocemos a los granjeros, A ver, hay granjeros a los que les gusta el arte, por supuesto, Pero si tú conoces al típico granjero que le gusta estar en el campo, le gusta estar con las vacas, ese granjero no quiere pintar, no quiere hacer esculturas, no le interesa ese tema.
A mí la duda que me queda es qué tal lo hacen, porque aquí todo el rato se habla sobre que despierta su creatividad, se vuelven mucho más creativos.
Pero realmente si tú no tienes mucho talento, a lo mejor no se te da muy bien hacer esculturas.
Pero claro, igual de esos dos, tres cuadros que hace al día, igual la mayoría acaban en la basura.
Me imagino a su mujer, bueno, no sé si tiene mujer, pero diciendo, oye, está muy bien que pintes, mucha creatividad aquí, muchos colores, pero esto yo no lo voy a poner en mi casa.
Claro, la mujer está diciéndole, está muy bien que pintes, pero hay que cuidar de las vacas.
Manolo, que se está muriendo, que tú eres granjero, que no eres pintor, cuida de las vacas, por favor, que dependemos de eso para vivir.
Entonces se llama Amrit, que conocí a un chico que tenía padres de la India y era Amrit, supongo que es un hombre indio y tenía cabras, que es un animal de granja más habitual en la India, Pero bueno, era por poner un ejemplo.
En este caso hablamos de un abogado es la típica profesión que si hablamos de los estereotipos de la imagen típica que no tienen por qué cumplir todos los abogados, pero bueno, algunos sí.
Entonces cuando pensamos en un abogado no pensamos en una persona que pinte cuadros, que sea muy creativo, aunque en realidad sí que hay abogados que son creativos y que les gusta el arte y que te pueden sorprender, pero bueno, no es lo primero que pensamos.
A ver, en este caso supongo que un poco sí que lo cumplía, no digo que fuese serio y aburrido, pero no tenía ningún interés artístico.
Pero tras comenzar a tomar ese medicamento desarrolló nuevos intereses artísticos y ahora hace esculturas usando impresoras D porque a ver, el arte no es solo pintar, entonces a él le dio por hacer esculturas usando la tecnología, es una persona más tecnológica en vez de como el hombre de la granja que pinta, él hace.
Y ahora Rebe, vamos a acabar con un medicamento distinto que también puede tener algún efecto curioso.
Y hay un efecto raro, es un efecto secundario bastante raro, le ocurre a muy poquitas personas, pero se han documentado varios casos de este tipo.
Entonces el efecto raro es que provoca sonambulismo Y además un sonambulismo en el que la gente hace cosas un poco extrañas.
Es un poco surrealista que te den un medicamento para dormir que provoca que no duermas, que te levantes a hacer cosas.
Pero sí, lo que provoca es que la gente se levante a hacer cosas, pero no cualquier cosa.
Y luego no recuerdan nada, se van otra vez a cama, se levantan y no recuerdan nada de lo que han hecho.
Entonces vamos a mencionar algunos casos que nos parecieron bastante curiosos, bastante sorprendentes.
Seguramente alguno de nuestros oyentes nos está escuchando y está tomando este medicamento.
Pero estamos hablando de efectos secundarios muy raros que le ocurren a personas muy concretas.
No es algo habitual, no nos pongamos paranoicos, aunque parece el episodio parece que quiere poner paranoica a la gente, pero no es la intención.
La intención es ver cosas extrañas, sorprendentes, que siempre llama la atención.
Entonces, una mujer de 55 años de Florida, tomó Ambien durante bastantes años, durante seis años.
Pero claro, no comía un sándwich con mantequilla de cacahuete, porque oye, si te comes un sándwich con mantequilla de cacahuete, ni tan mal.
A ver, que si lo piensas, pues no es tan raro, porque tampoco te vas a poner a cocinar.
Claro, estás dormido, es normal que no te pongas a freír el huevo o a cocinar ese arroz.
Claro, pero tú imagínate, Tú imagínate, Rebe, que de repente te despiertas y tú no eres consciente.
Sigues durmiendo, pero te levantas de la cama, vas a la cocina, te comes un huevo crudo, te comes una barra de pan y luego vas a dormir y no te acuerdas de nada.
Entonces para ella fue muy frustrante, porque claro, engordó muchísimo por culpa de este medicamento.
Y el único que era consciente de este problema era su marido, que era el que notaba lo que estaba pasando y.
Y de hecho intentaba evitar que ella comiese tanto, pero cuando su marido intentaba pararla, ella se ponía furiosa.
Claro, dormida, pero se enfadaba mucho porque él a lo mejor le quitaba la barra de pan o cosas así.
Claro, tú imagínate a esa mujer despertándose como hinchada, empachada, diciendo buah.
Y realmente sí se lo había comido, pero claro, si tú no eres consciente, notas que mejor incluso te pones a dieta, sigues engordando.
Claro, y frustrante para el marido también, que yo me lo imagino ahí durmiendo, viendo a su mujer comiéndose los huevos, el pan y joder, mañana no tengo nada para desayunar, no voy a poder hacerme las tostadas, ni los huevos revueltos, ni nada.
Y el problema es que, claro, no lo dejaría dormir, así que también tendría insomnio.
Y oye, igual le recetan también el mismo medicamento y luego los dos se hacen por la noche un banquete juntos.
Bueno, obviamente nos reímos por no llorar, hay que reírse para alegrarse un poco la vida, pero por supuesto, las personas que vivieron esto no fue una risa para ellas, porque fue un fastidio total.
Y bueno, podemos mencionar que el director de Centro de Trastornos del Sueño de Minnesota ha documentado casos de pacientes también como esta mujer, que comían cosas muy raras, pero incluso rebe más raras que ella, porque hubo algún caso de un paciente que comía cigarrillos con mantequilla, cigarrillos los de fumar, o sea, cogía su paquete de Marlboro o de la marca que sea, los untaba con mantequilla, claro, el cerebro no está funcionando bien en ese momento, entonces esta persona cogía un cigarrillo, lo untaba con mantequilla y hala, a comer.
Claro, es que a mí me sorprende un poco que lo que llame la atención es que comiencen cosas raras, no me sorprende tanto.
A ver, estás durmiendo, es normal que tu cerebro no esté en pleno funcionamiento, llegue a la cocina y se ponga a pensar qué alimentos hay que cocinar, cuáles combinan bien con qué cosa, Pues coges lo primero que encuentras y te lo comes.
Porque este médico también documentó que comían cosas como sándwiches de sal, bacon crudo, pero hombre, no me voy a poner a freír el bacon, entonces según encuentro lo que hay en la nevera, pues me los comeré.
Me imagino a alguien en Instagram en el futuro diciendo, cómete un sándwich de sal que te va a curar todas las enfermedades.
Y para cerrar este episodio, acabamos con otro caso también de estos de una persona con sonambulismo debido al medicamento, que no sé si es el más loco de todos, pero bueno, es bastante loco.
Entonces hubo un caso que lo documentaron porque su hijo lo presenció, su hijo vio todo lo que ocurrió.
Y entonces el señor se levantó, salió de casa, cogió la camioneta, o sea, se montó en el coche, en la camioneta, la arrancó, fue marcha atrás con el coche, chocó contra un árbol.
Fue un accidente pequeño, no hubo heridos ni nada, solo dañó un poquito el coche, pero nada muy importante.
Pero bueno, chocó contra el árbol, volvió a arrancar la camioneta y la aparcó de nuevo donde estaba, o sea, dio marcha adelante, salió de la camioneta, volvió a entrar en casa, regresó a su dormitorio, a la habitación, pero no era capaz de abrir la puerta, porque claro, recordemos que el cerebro está durmiendo en ese momento, es decir, tú estás moviéndote, pero tu cerebro no está funcionando.
A ver, un poco preocupante, porque tú imagínate que en vez de chocar contra un árbol, si consigue avanzar y se va por la carretera, podría tener un accidente grave.
Es un efecto secundario bastante peligroso en cierta forma, porque cualquiera de estas personas podría lastimarse.
Bueno, podrías comerte algo que te haga daño en el estómago de forma grave, porque, bueno, te comes cigarrillos, muy sano para tu estómago.
Te haces daño conduciendo un coche o saliendo de casa o cayendo por las escaleras, por ejemplo.
Así que es un efecto secundario que aunque nos estemos tomando aquí un poco a risa, porque hay que reírse un poco con las historias para hacer esto un poco entretenido, realmente no es ninguna broma, puede generarle muchos problemas a estas personas.
Pero bueno, qué curioso el cerebro y cómo estas cosas nos pueden afectar de forma tan extraña.
Pero bueno, para acabar, lo repito una vez más, son casos extremos, casos extraños, que esto nos haga desconfiar de los medicamentos y de la utilidad que tienen.
Nos hemos reído un poco de estos pobres enfermos que ellos tomaron un medicamento para aliviar su enfermedad y tuvieron un efecto secundario no deseado que les hizo hacer cosas muy locas, muy locas.
Pues sí, lo dejamos aquí por hoy y volvemos la semana que viene con otro episodio.