This transcript has been generated automatically.
Como siempre, hoy publicamos un episodio en abierto y otro episodio exclusivo para los suscriptores premium.
En el podcast Premium, Rebe y yo hablamos del misterio que envuelve la muerte del fundador de Mango.
En este episodio Paco y yo hablamos de situaciones en las que no deberías reírte porque alguien se ha caído o le ocurre algo malo.
Hombre, es que anoche me desperté sonámbulo y bueno, fui a la cocina para comer algo.
Simplemente me lo imagino porque me he despertado con el pijama sucio y bueno, me caí por las escaleras.
Entonces ahora estoy aquí sentado con dolor en el pie y en el alma porque perdí mi dignidad.
Aunque a veces parece que te diste un golpe en la cabeza de las tonterías que dices.
De hecho debería darme más golpes en la cabeza para ver si se arreglan algunas cosas con los golpes.
Las de ahora no se pueden arreglar así, porque tú ahora le das un golpe a la tele y la estropeas.
Pero las de antes, yo me acuerdo que tenías una televisión que funcionaba un poquito mal y tal, y le dabas unos golpes y muchas veces como que se arreglaba, era increíble.
Pues yo entonces, en lugar de intentar no caerme por las escaleras, Roi, tengo que intentar caerme más a menudo.
Tengo que darme más golpes en la cabeza para ver si se solucionan algunas cosas que pasan.
Pues es verdad, puede ser incluso una nueva terapia, que vas al médico y ay, es que me duele mucho la espalda, me duele el brazo.
Una caída de escaleras por la mañana, una buena caída por las escaleras le arregla todo.
A ver, es un poco lo que hacen a veces los fisioterapeutas, Así que vas allí a que te arreglen algo y acabas reventado.
Que tú vas ahí para recuperarte, pero en realidad vas ahí para que te causen más dolor y para sufrir.
Pero bueno, Paco, he sido un poco malo, me siento un poco mal porque cuando me has contado que te has caído por las escaleras me he reído de ti y no debería reírme de eso, porque es una cosa mala.
Las caídas nos hacen gracia, Roi, pero las caídas de los otros, las propias no nos hacen tanta gracia.
Esta era simplemente una forma de comenzar este episodio, porque hoy tenemos precisamente unas situaciones un poco curiosas.
Quizá es posible que haya un poquito de humor negro, porque al final algunas situaciones que comentaremos hoy van a ser ligeras, pero otras situaciones sí que pueden ser un poco Ayayay, ¿Que piensas?
¿También hay personas que se ríen de unas cosas y otras personas lo ven como que no puedes reírte de eso?
Las personas que sois un poquito sensibles para este tema, puede ser que no os haga mucha gracia este episodio, sino que os indigne y digá ¿Pero cómo te ríes de eso?
Nosotros podemos decir tonterías, barbaridades cosas inexactas, pero no importa, lo importante es practicar español.
Y para otra persona el límite va a ser mucho más grande, porque no a todos nos ofende lo mismo.
Empezamos con el nivel 1 de cosas que te pueden parecer ofensivas y situaciones en las que no deberías reírte, pero a veces te ríes.
Una persona se cae, Tú estás andando por la calle, ves a una persona y de repente tropieza, se cae y se da un golpe.
Sí, y nos sentimos mal por reírnos, pero es que no puedes evitar que se te escape la risa, la risa tonta.
Entonces, si es una abuelita de 90 años a la que le cuesta caminar, es posible que no te rías tanto.
Pero si se CAE un adolescente 18 años que está molestando con el monopatín, pues ahí te ríes con gusto, Claro.
Obviamente es una forma de hablar, pero ya entendemos que cualquier persona que tenga un mínimo de empatía, cuando ve a otra persona caerse, si la caída es una caída fuerte, aparatosa, no te ríes.
Si eres empática, lo primero que piensas uy, esa persona seguramente se ha hecho daño, voy a ayudarla.
Si luego ves que no se ha hecho daño, pues incluso puedes reírte con ella y ostras, menuda caída.
Una persona mayor la solemos ver como una persona más vulnerable y vamos a entender que cualquier pequeña caída puede ser muy problemática para esa persona, pero si yo veo a Paco y se cae además claro, Paco es mi amigo, entonces yo si te veo caerte Paco, me voy a reír incluso aunque te rompas una pierna, porque cuando es un amigo te ríes, te da pena por supuesto, pero también te ríes, le dices pero Paco, ¿Cómo te caes y te rompes la pierna de esa forma?
Bien Roi, pues tengo que decir que yo también me reiría si tú te cayeras, pero aquí es que entran dos factores, por un lado que nos conocemos, que somos amigos y por otro lado que oye, sabemos que estamos más o menos en forma, entonces ante una caída no nos mataríamos, sino que nos haríamos algún moratón o algo así, pero nada.
Grave, me encanta, o sea, estamos más o menos en forma como si fuéramos ahí súper atléticos, a ver, si me caigo de un quinto piso yo creo que sobrevivo, la típica frase de hombre flipado, sobre todo los hombres siempre bromeamos con esto, algunos hombres se creen muy superiores a sus capacidades, entonces el típico debate así un poco estúpido, si te caes de un tercer piso, tú crees que sobrevivirías sin problema fácilmente ya de un octavo, ahí ya depende de la técnica de la caída, de cómo Roi,.
Te digo una cosa, yo trabajé, como sabes y lo he comentado en muchas ocasiones, en un parque acuático, entonces trabajé en el paraíso de las caídas, porque era el pan de cada día, era mi pan de cada día ver caídas, entonces estaba trabajando en las diferentes atracciones de ese parque acuático y veía como mucha gente se resbalaba, se caía de culo, bueno, por lo general la gente no se hacía mucho daño porque había agua o porque los toboganes eran de plástico y no había problemas, pero oye, también hubo caídas bastante graves y yo a pesar de que era uno de los responsables de velar por la seguridad de los bañistas, no te voy a engañar, yo me reía, claro, porque además.
Son las mejores caídas, porque son caídas en las que esas personas no se hacen daño o se hacen solo un poquito de daño, algo ligero, una pequeña rozadura, un pequeñito golpe, pero como hay agua y tal, nos hacen daño, pero también son como muy ridículas precisamente por el agua, si hay alguien que es muy patoso, porque hay personas que son muy patosas en el agua.
Y como te caigas delante de otras personas, Bueno, el ridículo es mucho mayor, porque no te va a importar que tú estés bien, lo que te va a importar es que no te hayan visto las personas que te rodean.
Claro, eso es lo típico cuando eres adolescente, que te importa mucho más lo que los demás piensan de ti.
Entonces tú eres adolescente, te resbalas y te caes y te rompes una pierna y tú te levantas como si nada.
Es que los adolescentes lo que hacíamos o lo que hacen por no pasar vergüenza, cosas muy locas.
Y bueno, creo que más o menos ya podemos deducir el por qué nos reímos de las caídas.
Porque esto es algo que yo siempre me he preguntado, ¿Por qué nos hace tanta gracia ver a una persona caerse?
Entonces yo leí una teoría que dice que se tienen que cumplir dos condiciones para que sea graciosa una caída o algo en general.
Por ejemplo, alguien se cae, se hace daño, está mal, es una mala situación, pero al mismo tiempo también está bien.
Y cuando se unen esas dos condiciones hace gracia, aunque a la persona que se ha caído no le hace tanta gracia, pero.
Entonces está mal porque te has caído, te has hecho un poquito de daño, pero está bien porque no te has hecho mucho daño, ha sido algo ligero.
Roi, ahí también podemos comentar una cosa más y es que todo puede depender de la pérdida de dignidad que haya.
Por ejemplo, tú ves a alguien serio, bien vestido, con traje, no sé, un ejecutivo, y ves que se cae y te vas a reír más que si se cae, como decíamos antes, una abuelita o si se cae un estudiante que va vestido de una forma informal.
Si es una persona que va muy bien vestida, muy pija, imaginémonos a típica persona muy arreglada que le da mucha importancia a la apariencia, que va perfectamente vestida y se resbala y se cae en un charco y no se hace nada de daño, pero se cae en un charco y se estropea toda la ropa.
Te hace mucha gracia porque la persona ha pasado de tener una imagen pulcra, maravillosa, perfecta, a tener una imagen andrajosa, una imagen muy mala, como sucia, porque te has caído en un charco.
Sin embargo, si le pasa, yo que sé, alguien que hace skate mítico, chaval o chavala que va con su skate, que va un poquito más informal, te va a hacer un poquito de gracia una caída y que se manche, pero no va a ser tan gracioso porque como que no hay tanta diferencia entre la imagen que quería proyectar y la imagen que tiene ahora debido a la caída.
Obviamente con esto no estoy diciendo que las personas que hagan skate vayan mal vestidas, pero digamos que no quieren proyectar una imagen tan seria, tan formal, tan elegante.
Pues estaba pensando, Roi, ¿Somos malas personas y nos reímos de estas situaciones o de estas personas que se caen?
Obviamente si tú te ríes de otra persona al caerse y no piensas en ayudarla y solamente te ríes y ya está, muy buena persona no eres, porque lo suyo es te puede hacer gracia una caída de una persona, pero tienes que ir a preguntarle qué tal estás, estás bien o te puede reír pero hacia adentro.
Yo creo que esto es lo importante también, porque si yo voy por la calle y me tropiezo y aunque no me haga daño, de repente alguien al lado se ríe jaja, mira qué patoso eres, me hace sentirme un poco mal.
Pero si tú te ríes en tu interior, o sea, te hace gracia y pero no lo muestras mucho, pues yo creo que es mejor porque ya no solo reírte, sino que la otra persona se sienta mal si alguien se ríe de ella.
Sí, siguiendo tu idea de hace unos segunditos respecto a las condiciones que deben darse, estaba pensando en que algo debe ser inapropiado.
Es decir, lo que decíamos, que algo tiene que estar bien y estar mal, pues algo inapropiado, eso es lo que puede hacer que estas cosas sean graciosas.
Tú imagínate Roi, que estás en un funeral y una persona se tira un pedo, Entonces vas a reírte.
Estamos en una situación de tensión de tristeza y alguien se tira un pedo, te ríes.
Sí, o quizá intentas no reírte, porque es como una situación seria, solemne, pero sí te hace gracia, menudo momento para tirarte un pedo.
Pero bueno, los pedos casi en cualquier situación es algo un poco que rompe la norma social, Bueno, rollo.
Claro, porque ahí ya es algo más serio, No es algo tan ligero, sino que ahí ya estás preocupado por esa persona.
Venga, vamos a otras situaciones en las que no deberías reírte, pero quizá te ríes.
Y esta sí que ya es un poco más seria, porque ya hablamos de personas que tienen algún tipo de trastorno, algún tipo de enfermedad o síndrome, y yo nunca he estado, nunca he coincidido con personas con el síndrome de Tourette.
Pero claro, creo que a mí me haría un poco de gracia si veo una persona que tiene este síndrome diciendo insultos, porque algunas, claro, cada persona creo que tiene diferentes síntomas, pero hay muchas que insultan, no pueden controlarlo.
Intentaría no reírme en voz alta, como no ridiculizar a esa persona, pero bueno, sí que pensaría joder, pues qué gracioso que diga hijo de puta.
Claro, a la persona que lo tiene no le hace gracia porque le dificulta un poco su día a día.
Yo te trato como un igual, Yo ignoro tu síndrome, No te preocupes, aquí todos somos iguales.
Pues hablando de situaciones así peliagudas, también tú y Rebeca, el otro día comentasteis algunas situaciones sobre los efectos secundarios raros de medicamentos.
Es un poco inapropiado porque al final hablamos de algunos medicamentos que pueden tener efectos secundarios que te hacen comportarte de forma un poco rara.
Le ocurren a pocas personas, no es algo habitual, pero claro, al final te estás riendo de personas con una enfermedad que tienen que tomar un medicamento y lamentablemente ese medicamento les afecta de forma negativa.
Por ejemplo, hablamos de unos medicamentos que toman algunos enfermos de Parkinson y personas que tienen el síndrome de piernas inquietas y uno de los posibles efectos secundarios era que tienes comportamientos compulsivos.
Entonces, claro, hay algunas historias muy increíbles de personas que se volvieron adictas a las compras compulsivas, al sexo, a las apuestas y no debes reírte porque es personas que están sufriendo y han sufrido por culpa de esto, pero al mismo tiempo piensas, joder, qué situación tan cómica que un medicamento, un maldito medicamento te haga volverte adicto a las compras.
Bueno, ahora muchas personas van a tener excusas, una buena excusa después de escuchar lo que acabas de decir.
Pero la cuestión es que estas personas no eran adictas antes de tomar los medicamentos, porque todos conocemos a mucha gente que ahora podría decir no, no, yo es que compro mucho porque estoy enfermo.
No, usted siempre compró mucho, señor, señora, usted siempre fue así, usted no está tomando ningún medicamento.
Y luego había también un efecto secundario muy raro del Ambien, que es una pastilla para dormir.
Esto lo ocurrían muy, muy poquitas personas, pero algunas personas tenían sonambulismo por culpa de la pastilla.
Obviamente esa persona tuvo que sufrir porque comía cigarrillos con mantequilla por la noche.
No te deberías reír de esos efectos secundarios raros que te hacen hacer cosas extrañas.
Bien, pues roi más situaciones que no deberían hacernos gracia, pero sí nos hacen.
Por ejemplo, cuando una persona te dice que la han estafado, las estafas y no sé muy bien por qué nos reímos ahí es posible que sea porque vamos a sentirnos aliviados ¿Por qué no nos han estafado a nosotros?
Es decir, si es una estafa grave o si es una estafa que han hecho a una persona vulnerable, indefensa, sí que te da más pena y no te ríes tanto.
Pero bueno, si es una estafa porque fuiste un poco ingenuo, pues te ríes y te han sacado 50 euros o 100 euros pues tampoco es algo tan grave, no pasa nada.
Y por ejemplo, a mí se me ocurre la típica estafa que estuvo muy de moda en España durante los últimos años, ahora se ve menos, pero bueno, aún hay alguna persona que cae y es cuando unos padres reciben un mensaje, un SMS a su móvil que dice lo o un WhatsApp Mamá, se me ha estropeado el móvil, Papá, se me ha estropeado el móvil y por eso te escribo desde el móvil de mi amigo Pepito.
Claro, los padres tan ingenuos que son, dicen mamá, solo me llama así mi hijo o papá, solo mi hijo me llama así.
Porque bastantes personas cayeron en esta estafa y no eran personas ignorantes ni que desconocían el mundo en el que vivimos, sino que simplemente, claro que es mi hijo, se le ha estropeado el móvil y me escribe desde un móvil que yo no conozco, pero porque es el móvil de su amigo.
Oye mamá, se me ha estropeado el móvil, por favor envíame dinero, que tengo que pagar esta cosa.
Pero los estafadores son unos sinvergüenzas, entonces se aprovechan de nuestras debilidades.
Sí, y es gracioso porque pensamos que somos muy listos y nosotros nunca vamos a caer en la trampa.
Ahora estoy pensando en una cosa que le pasó a una mujer francesa hace unos cuantos años y es que estuvo chateando o intercambiando mensajes, llamadas, quizás también con Brad Pitt.
Y finalmente, después de un tiempo, cuando Brad Pitt se ganó la confianza de esta mujer, pues le pidió dinero, porque todos sabemos que Brad Pitt puede tener necesidad de dinero, sabemos que es un hombre pobre.
Claro, es que al final las mansiones, los jets privados, Paco, generan mucho gasto.
Entonces el pobre Brad tenía dificultades económicas y le pidió dinero a esa mujer.
Esta mujer le envió decenas de miles de euros y más tarde, sorprendentemente, se dio cuenta de que era una estafa, que el hombre con el que estaba hablando no era Brad Pitt.
Te hace gracia, pero al mismo tiempo esta persona era muy ingenua y te da pena porque al final se aproxaron de alguien muy ingenuo que no piensa mucho en las cosas.
Por eso, ahí ya estamos, mitad pena, mitad gracia, porque tampoco te vas a reír, porque bueno, se aprovecharon de esta persona.
Bueno, pero al mismo tiempo también esa persona quizás tenía mucha confianza en sí misma, porque oye, claro que sí, por supuesto que Brad Pitt me está hablando, seguro que quiere algo conmigo.
Pero bueno, aunque nos reímos, hay que decir que yo creo que a casi todos nos han estafado alguna vez, Paco.
Porque yo pensaba en mí mismo, por ejemplo, que yo soy una persona que siempre pienso que soy muy listo para todas las estafas y que a mí nadie me estafa nunca, porque me sé todas las estafas que existen y tal, pero no, a mí me han estafado un par de veces.
No han sido estafas muy importantes, pero un par de veces me estafaron, e incluso el otro día me enteré que me estafaron hace cinco años, o sea, yo presencié una estafa, pagué por la estafa y pensé que no era una estafa, que fue en una revisión de gas, que me acuerdo que hace cinco o seis años vino un revisor de gas por mi casa, tenía todos los papeles en regla y tal, me revisó el gas, me lo cobraron en la factura del gas, o sea, todo legal, todo bien, pero resulta que es como un resquicio legal que hay ahí, que como que la revisión de gas es gratuita, te la hace la compañía de gas, pero si tú quieres puedes contratar a una empresa independiente y te hace también la revisión y luego te pasan la factura también por la empresa de gas.
Que de repente te viene a tu casa una empresa de estas y dice que son los revisores que tienen que revisarlo y sí que tienen papeles en regla, pero claro, tú puedes decir que no, yo pensaba que era algo que había que decir que sí, y me enteré ahora, me enteré seis años después, que eso es una especie de estafa.
Sí que eran técnicos, por eso es medio estafa, medio no, es como está ahí en el limbo Paco, o sea, la revisión de gas ya te la ofrecen gratuitamente en la empresa del gas, pero tú si quieres puedes contratar a una empresa independiente, a otra empresa y lo que hacen es que van a tu casa empresas independientes diciéndote oye, que somos los de la revisión del gas y son empresas legales y está todo bien, la cuestión es que tú podrías.
Exacto, pero te dieron un servicio, entonces no es estafa totalmente, como dices, media estafa.
Es como si hay un autobús que te lleva a un sitio y es gratuito y de repente viene otra empresa y dice este autobús va a tal sitio y cuesta un euro y tú como no sabes que ese no es el autobús oficial, te montas y pagas y piensas que todo está bien, pero resulta que no, que el autobús oficial era una parada más atrás.
Digamos que no es estafa, pero sí es estafa al mismo tiempo porque se aprovechan de que es una norma un poco compleja y tal, y entonces todos caemos en esta estafa, o no todos, pero casi todos, pero Bueno, una vez y no más.
Bueno, pues Roi, siguiendo con más ejemplos, porque tenemos aquí un montón, y un ejemplo ahora un poco cotidiano para nosotros es que claro, hablamos con estudiantes, estudiantes de español que por supuesto cometen errores.
Sí, porque realmente es parte del proceso, no puedes rechazar los errores o no querer cometer errores y aprender un idioma al mismo tiempo.
Entonces de vez en cuando aparece algún estudiante que me dice que le gusta correrse y yo ahí no sé si reír, llorar, quedarme en silencio, no sé cómo actuar.
Me gusta correr, muy sencillo, me gusta hacer deporte, salir a correr, pero me gusta correrme.
Eso es muy distinto, Eso hablamos de eyacular, llegar al orgasmo, eso es correrte, cuando llegas al orgasmo.
Entonces cuando el estudiante dice que le gusta correrse, pues yo digo que a mí también.
A todos, hombres, mujeres, a todos nos gusta corrernos porque es una sensación maravillosa.
Bueno, a ver, todos somos humanos, a todos nos gusta el sexo, pero no hablamos de eso hoy, Paco.
Entonces claro, como profesor no debes reírte de los errores de tus estudiantes, porque se pueden sentir mal, pueden generar inseguridades también, pero al mismo tiempo es que todos somos humanos y hay errores y errores.
Hay errores que no tienen importancia, pero otros como estos me gusta correrme, o otro también un estudiante una vez me gusta comer polla.
Claro, uno es humano, sabes que es una tontería, humor de quinceañeros, pero claro, polla y pollo no es lo mismo.
Es una tontería, pero según el contexto en el que lo digas puede ser algo muy gracioso.
Y por supuesto que los estudiantes quieren recibir correcciones porque no quieren equivocarse de esta manera en España no sólo quieren, sino que necesitan recibir estas correcciones porque oye, luego te vas a poner rojo si lo dices en un restaurante, si le dices al camarero que te gusta la polla y que te gusta correrte.
Hombre, si se lo dices todo eso al camarero, yo creo que se va a reír bastante si nota que eres de fuera y tienes un acento y tal.
Pero imagínate que ese estudiante no tuviera nada de acento extranjero y pareciese un nativo y dijese esto.
Pero si lo dices con tu acento británico, alemán, árabe, lo que sea, pues tiene gracia, porque eres consciente que es una persona que está aprendiendo el idioma y no domina todavía al 100% todo.
Estamos mezclando un poco cosas cotidianas, casuales, simples, con cosas un poco más serias, más brutales, situaciones más complicadas.
La típica abuela, el abuelo que lamentablemente tiene demencia, Alzheimer y es una situación muy triste, pero al mismo tiempo hay alguna situación en la que es mejor reír que llorar.
Sí, eso es lo que me pasa frecuentemente cuando visitamos la abuela de mi pareja.
Y mi cuñado es un tipo alto, rubio, musculoso, y yo no soy tan alto, soy moreno, calvo, no tan musculoso.
Entonces es gracioso porque está un poco confundida o muy confundida y me dice Tomás.
En ocasiones sí, por supuesto, ya sabes que tienes que tratar a estas personas de una manera particular.
Entonces en la mayoría de ocasiones, si ella quiere creer que yo soy Tomás, pues voy a seguir con eso.
Sí, a ver, al final es una situación complicada y a veces es triste, claro que sí, pero otras veces te puede reír un poco la situación.
Pues sí, soy Tomás, abuela, soy Tomás, que Tomás es polaco, de hecho, tu cuñado es polaco.
Y tú le dices a la abuela que sí, que eres Tomás y hablas en tu polaco así un poco más.
Le dices ahí unas cuantas cosas en polaco y la abuela pensará ay, qué polaco tan malo hablan los jóvenes de ahora.
Es que los jóvenes de hoy en día que ya no estudian ni siquiera su idioma, su propio idioma.
Pues yo me acuerdo de mi abuela cuando tenía Alzheimer, cuando tenía principio de Alzheimer, que aún de hecho no lo habían diagnosticado, pero yo ya veía que ahí pasaba algo, pero bueno, todavía decían que no, que estaba bien, que eran cosas de la edad.
Y claro, a veces yo me reía, me hacía gracia porque había veces que incluso en una conversación a lo largo de un día, cuando comenzamos a hablar, me preguntó dónde vivía y dos horas después ¿Y tú dónde vives, Roi?
Pero es posible que te preguntase eso continuamente, porque quizás era la época en la que viajabas mucho o vivías en Chipre, en diferentes lugares.
Claro, a ver, si fuera esa época sí que es cierto que no sería principio de Alzheimer, simplemente estaría confundida, como mucha gente estaba confundida, porque como yo me movía tanto con Rebeca, estábamos un día en un país, otro día en otro, pues ni yo mismo sabía a veces dónde vivía.
De hecho, cuando ya estaba en Chipre ya nos lo decía, porque si no, Claro, la pobre mujer ya no entendía nada, porque tú imagínate explicarle, si estuviera bien ya sería difícil explicárselo a la típica abuela, el típico abuelo que es de otra época.
Explícale tú que vives en un país, pero viajas por el mundo y estás dos meses aquí, dos meses allí, Tu abuelo, ¿Pero tú qué haces chaval, vete a trabajar al campo y déjate de tonterías?
Y me imagino que también te preguntaba en qué trabajabas, porque para ella o para muchos abuelos en ocasiones es confuso, ¿Qué hace mi nieto con algo de ordenadores?
Mi abuela nunca entendió en qué trabajaba antes de estar enferma, antes de tener Alzheimer, también me lo preguntaba y no lo entendía.
Y es normal que no lo entendiese, porque hablamos de una señora que nació en los años 30 y esto de la revolución tecnológica y tal, nunca lo entendió del todo, fue algo que era ajeno a ella, no era algo que entendía bien.
Y ella pensaría, mi nieto es pobre, mi nieto es pobre, mi nieto no tiene trabajo, no sale de casa, es.
Pobre, está todo el tiempo jugando a los videojuegos, ¿Qué nieto tan perezoso pensaría?
Y bueno Paco, creo que podemos acabar con otra situación en la que no deberías reírte, pero te ríes y es cuando a alguien le han robado algo.
Y esto lo digo porque me pasó a mí, o sea, a mí me robaron mi mochila hace muchos años en una fiesta en la playa, típica fiesta que estamos en la playa y tal, apoyas tu mochila en el suelo, era por la noche, y de repente miras hacia el sitio de las mochilas y dices, ostras, mi mochila no está.
Pues cuando yo se lo conté a Rebeca, a mi pareja, se rió de mí y me pareció un poco mal en ese momento.
Luego sí que es cierto que lo pensé bien y dije, pues sí, es gracioso que al final.
Pero vamos a ver, cómo eres tan ignorante de dejar tu mochila en una fiesta sin vigilar, despreocuparte de ella, pues te rías de esa persona para que aprenda también, para que no lo repita precisamente.
Y además los robos, robos pequeñitos sin demasiadas consecuencias, reúnen esas condiciones que habías comentado al comienzo del episodio, Algo que está mal, por supuesto, pues un robo no es algo agradable, pero por otro lado está bien porque oye, no tenías en la mochila los ahorros de tu vida, ni tres ordenadores portátiles de tu trabajo muy importantes, nada de eso.
Entonces, sí esa es la situación que reúne esas características, puede reírte porque es algo malo, pero no es tan malo.
Entonces, claro que hay que reírse, porque también reírse de esto a veces hace que la persona aprenda, ¿Sabes?
Esto es lo que decían mis abuelos, que aprendemos con las malas experiencias a base de palos.
Entonces también la risa, que se rían de ti por algo que te ha pasado, también funciona como para que aprendas.
Aunque obviamente a veces eso es contraproducente, porque en lugar de decir tonterías no dices nada y luego tienes más vergüenza, inseguridad.
Bueno, Roi, pues me gustaría seguir riéndome contigo, pero ya tenemos que despedirnos, ¿No?
Ahora me voy a poner un vídeo en YouTube de caídas de toboganes y así voy a reírme un poquito más.